
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 25 octubre 2015 | 20:17
Premonitorio que dos canteranos accediesen a un terreno de A Malata completamente vacío simulando el agradecimiento por los aplausos de la grada, que realmente no existían: era la tarde de los de la casa. La sorpresa saltaba con Héber Pena, de la ausencia por lesión durante más de un mes a la titularidad.
Además, la confirmación de las molestias físicas de Diego Peláez y Román Golobart dejaba un once novedoso, en el cual Miguel Ángel Tena introducía de inicio al joven Aitor Pascual. Partía Pena de una posición ligeramente retrasada en unos minutos en los cuales el juego se volcaba sobre la meta de Ian Mackay.
Joselu ya lo intentaba en el 3 y permitía al portero visitante lucirse con un paradón. Nadie pararía a Joselu, responsable, de una u otra manera, de los dos primeros tantos locales y que pudo hacerse con alguno más. Una de sus buenas tardes. Iván Forte sustentaba la labor de la retaguardia y Diego Maceira apoyaba a Héber Pena y Borja Domínguez.

Volcado a la carrera, el Burgos era serio, pero gris a un tiempo. En el día del cambio de hora, un charco de agua otoñal se convertía en protagonista, deteniendo varias acciones verdes. La más destacada, una que parecía que solo podía parar ese obstáculo: minuto 7, Marcos Álvarez tan veloz como de costumbre.
Unos segundos y llegó el gol. Fue en el 8 con una acción trazada por Joselu, pero que materializó en propia puerta el castellano Aitor de pecho. Los visitantes obligaban a reaccionar a una defensa adelantada, que marcaría los minutos más espesos tanto en la recta final del primer tiempo como en el arranque del segundo.
Sobre el verde cada vez más brillante de A Malata, la solvencia en creatividad del Racing derivó en el 2-0, obra de Joselu ya en plenitud de condiciones. Un tanto muy trabajado, aunque el partido en sí le exigió algo más de lo habitual al de Palmeira. Se veía abocado a enredarse en un juego peleón.

Si fue noticia su regreso al once, más alegría dejó su faena. Héber Pena brilló como antaño y se mostró duro en el uno contra uno. Peleó cada uno de sus balones. Pérez, exracinguista, y Zarandona sobresalían en una primera línea que buscaba con insistencia la apertura de espacios.
Se hizo poco vistoso el compromiso liguero, pero alumbraba Pablo Rey ciertas acciones de generosidad. Sin embargo, los de Tena eran incapaces, evidenciando apatía y puede que pocas luces ante lo exigido, de sacar provecho de los resquicios burgaleses. De hecho, se llegaba a pecar de imprecisión, con riesgos, en el centro de la defensa.
Contrastaban los roles de Joselu, de los que mejor aguantó el reto, y Marcos Álvarez: el primero, alternando puestos hacia atrás; el segundo, muy solitario, pero adelantado. Los elementos se apaciguaron y el charco no frenaba los deseos menguantes de los pupilos del míster naval.

La exigencia de taponar las bandas tardó en encontrar respuesta adecuada. La escasa malicia en el núcleo central ralentizaba las aspiraciones y la indefinición se adueñaba del tapete. Recuperó lentamente fortaleza defensiva el Racing y lo hizo al mismo tiempo que Tena ganaba en calma y pasaba a sentarse en la caseta tras muchos minutos de pie.
Ander Vitoria, incondicional por delante, se la jugaba con Nano Macedo, que tiraba de veteranía y despejaba su incursión. Aitor, esta vez de acuerdo a lo que deseaba, logró recortar distancias. Se subió a las barbas el grupo de Viadero y puso el foco sobre las carencias en parcela central y lateral.
Sería, ya se apuntó en las primeras líneas, la tarde de Aitor Pascual. Fue de menos a más para acabar reivindicándose como luchador. El Racing variaba de un instante a otro sus peones sobre el tablero, ya que la intranquilidad persistía cerca de Ian Mackay y llegaba a afectar por momentos al siempre correctísimo cancerbero.

Un penalti por acción previa de Maceira, que se quedó en amarilla, cuajó en empate y consolidó el despertar visitante. Nano y Diego Maceira se vieron sometidos a las inclemencias mientras los cambios tardaban en efectivizarse. Se los pensó Tena, que hizo saltar a Jaume Vidal para que, justo un minuto después de entrar, se despachase con un buen gol para buscar su hueco en el esquema.
La espesura y el escaso fondo de armario del preparador condicionaron los miedos, pero la calidad permitió el triunfo. Mantener el liderato era el objetivo, que se ha alcanzado pese a todo. El próximo sábado espera en Salamanca el Guijuelo, el mismo que ha obligado a apretar para seguir primeros esta semana.
FICHA TÉCNICA
Racing de Ferrol: Ian Mackay, Aitor Pascual, Diego Maceira, Víctor Vázquez, Nano Macedo, Iván Forte (Jaume Vidal en el 74), Marcos Álvarez, Borja Domínguez, Joselu, Pablo Rey (Samuel Piette en el 78) y Héber Pena (Román Golobart en el 88)
Burgos: Toni, Sergio Esteban, Aitor (Germán en el 76), Pérez, Zarandona (Rodri en el 52), Odei, Andrés, Prosi, Ander Vitoria, Luis Ángel (Adrián Hernández en el 78) y Sergio Cortés
Goles: 1-0, Aitor en propia puerta, minuto 8; 2-0, Joselu, minuto 29; 2-1, Aitor, minuto 36; 2-2, Prosi de penalti, minuto 67; 3-2, Jaume Vidal, minuto 75
Árbitro: César Ramos Domínguez (Asturias), que ha amonestado a los locales Iván Forte, Diego Maceira, Víctor Vázquez, Marcos Álvarez y Jaume Vidal y a los visitantes Prosi y Zarandona
Incidencias: A Malata, cerca de 1.500 espectadores