Publicidad

La Policía entra en Terracán y se encuentra solamente un perro

MARTA CORRAL | Ferrol | Miércoles 9 diciembre 2015 | 19:34

La Policía Local de Ferrol entraba este miércoles en el refugio ilegal de mascotas Terracán, situado en el lugar de Vilabuide en la ferrolana parroquia de Doniños, para precintar el recinto por no contar con los permisos específicos y después de comprobarse tras reiteradas denuncias que había perros hacinados y en condiciones higiénicosanitarias precarias.

La pasada semana el Juzgado de lo Contencioso Administrativo autorizaba al Concello a acceder a las instalaciones y retirar a los canes, tras una solicitud cursada a finales de septiembre cuya resolución se demoró a causa de trámites burocráticos.

Hasta el lugar se desplazó esta mañana un equipo de unas 15 personas entre agentes de la Policía Local, del Seprona, técnicos de Medio Ambiente del Concello y la Xunta, y operarios del servicio de lacería.

La sorpresa mayúscula llegó al acceder al refugio, pues los agentes encontraron a un solo perro y las instalaciones abandonadas. Ni rastro de los 154 canes que la Xunta de Galicia había resgistrado y chipeado en marzo de este mismo año y que explícitamente no podían salir del recinto por orden de la administración regional.

Existía una resolución de la Xunta de Galicia, con fecha de 16 de diciembre de 2014, que prohibía expresamente la entrada y la salida de animales del recinto. Una orden que reiteraba la administración en una carta dirigida al anterior alcalde, José Manuel Rey Varela, con fecha de 23 de abril de 2015, que señalaba que la resolución era «firme».

Adopciones ilegales

Tal y como denunció Ferrol360 el pasado verano, algunas de las voluntarias del refugio se han dedicado a buscarles un hogar provisional a los canes a pesar de que la Xunta fue clara en su prohibición y el Concello tajante a la hora de advertir que las adopciones eran ilegales pues no estaban autorizadas por la Administración.

Lo hacían a través de este evento de Facebook que sigue funcionando y en el que este mismo miércoles podíamos leer estas palabras de una de las administradoras: «Quería agradecer a todo el mundo toda la ayuda prestada, decirles que los perros están acogidos en casas de acogida y necesitan urgentemente una adopción. Ahora iremos actualizando el evento y difundiendo hasta que ya tengan un hogar seguro. Estamos muy agradecidas yo y mis compañeras por esa gran colaboración que sin vosotros esto no se podía conseguir».

Las voluntarias defienden su iniciativa asegurando en varias ocasiones que el Concello iba a sacrificar a los canes, un extremo que negaba tajantamente la ex edila de Benestar Animal, María Teresa Riveira, reiterando que sólo habría sacrificio por cuestiones humanitarias.

«Los perros están a salvo, los hemos distribuido a todos en casas de acogida por lo que ya no corren riesgo, no se los han llevado», decía en Facebook otra de las voluntarias que han estado trabajando para buscarles un hogar, preocupándose constantemente de desmentir al Concello y sembrar la duda entre amantes de los animales de toda España que se han brindado a acoger a los canes.

Fuentes próximas a la concelajía aseguran que se han cambiado ilegalmente muchos de los microchips que portaban los perros, ya que estando a nombre de la Xunta, tendría que haber sido la Administración autonómica la que diese la pertinente autorización y no ha sido así.

Plazas en Mougá

El caso Terracán ha sido uno de los principales quebraderos de cabeza de la nueva corporación local, que incluso barajó la posibilidad de construir nuevos caniles para acoger a los animales.

Actualmente se habían conseguido agilizar las adopciones y desocupar así 20 plazas en el refugio de Mougá, que ya no serán necesarias en su totalidad, puesto que sólo un perro de Terracán ha pasado a las dependencias municipales.

Preguntado en su momento por los periodistas, Jorge Suárez no cerró la puerta a que se inicien, por parte de la Xunta de Galicia, expedientes sancionadores a las personas que han participado en las adopciones ilegales de animales de Terracán, porque la resolución dictada por la Administración gallega «debe ser acatada» principalmente «polo ben dos cans».