FERROL360 | Sábado 22 agosto 2015 | 20:37
La romería castrexa de la parroquia ferrolana de Esmelle no le teme a lluvia. Ataviados con vestimentas de época, los vecinos le han puesto buena cara al tiempo y, bajo una contundente carpa, siguen celebrando a estas horas la fiesta que cumple 14 años.
A las 12:30 horas se abría la jornada con los puestos de artesanía, la música de Berros do Castro y el taller de alfarería, dando paso al pregón, que corrió a cargo del alcalde, Jorge Suárez.
El regidor quiso destacar el trabajo vecinal de rehabilitación de los molinos del valle de Esmelle, poniéndolo como ejemplo del «espírito que debe guiar a esta cidade», con el objetivo de «aunar forzas para por en valor o que é noso e darlle o valor do que vale».
Suárez alabó el rescate de ese patrimonio «soterrado no desleixo» y del potencial industrial que se despliega en la parroquia «con imaxinación para emprender novas vías e apostar pola innovación sen medo», destacando la experiencia de I+D que está llevando a cabo Bodegas El Paraguas, propietaria del primer viñedo: «Sei que está a facer un adegueiro, tratando de extraer desta terra unha primeira colleita de viño branco de uva lexítima, unha idea que confío en que teña éxito e podamos probar no futuro», deseó.
Después, sesión vermú amenizada por Lenda Ártabra y comida popular a base de paella, churrasco, criollos, cachelos, pan, postre y café.
Ya por la tarde, la fiesta sigue su curso con una demostración de deporte rural vasco de corte de troncos, juegos populares y concierto folk de Zoadeira.
