REBECA COLLADO | Ferrol | Lunes 13 abril 2015 | 14:13
Las Federaciones de Industria de los sindicatos han declarado «non gratas» a las compañías de la industria auxiliar del naval que no están cumpliendo los acuerdos salariales y laborales y que están sometiendo a sus trabajadores a condiciones abusivas. Así, Vicente Vidal de la CIG ha anunciado que «imos impedir que traballen nesta factoría» para lo que van a recrudecer sus protestas.
En este sentido, los sindicatos han avanzado que esta semana celebrarán una asamblea de delegados en la que definirán un calendario de movilizaciones propio, que se completará con el del comité de empresa de Navantia. Además, dan por rota la vía del diálogo con los empresarios después de que la semana pasada celebraran una reunión en la que fue imposible el acuerdo.
Vidal ha advertido que las auxiliares, en complicidad con Navantia, les están echando un pulso para impedir que se cumplan los acuerdos y «abaratar os custos a costa de que os traballadores traballen moitas horas nunha situación moi precaria». En definitiva, «lle están facendo o xogo á dirección de Navantia para poder facer os barcos máis baratos», ha concluido Vidal.
Con todo, los sidicatos señalan que los salarios no son un problema para acceder a los contratos de Navantia porque «aquí hai empresas que si que cumplen os acordos, nos recoñence que poden cumplilos e queren cumplilos», ha afirmado Víctor Ledo de CCOO. Pero «parece que hai unha especie de pacto» y se reparten la obra nueva a «un precio moito máis baixo», según Ledo.
Asimismo, advierten que están empezando a actuar en Ferrol pero en Fene se seguirá la misma línea y los impedimientos para llevar a cabo abusos de jornadas serán los mismos. En este sentido, Ledo ha recordado el accidente mortal que tenía lugar hace unas semanas en Navantia y ha señalado que, a la espera del informe, consideran que es un reflejo de las malas condiciones laborales.
«Un traballador cando comete unha irregularidade non o fai a conciencia, poñendo en xogo a súa vida, será porque é consecuencia dun desgaste, dun cansancio acumulado», ha sentenciado Ledo. En todo caso, ha destacado que están vigilantes y a la espera del informe sobre el accidente y exigirán las responsabilidades oportunas.
Desde los sindicatos han informado que, en estos momentos, en obra nueva hay unas 300 personas trabajando. Mientras que en reparaciones, con siete gaseros, se pasó de los 1.000 trabajadores.

