RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 30 abril 2015 | 16:18
Ferrol en Común impulsará desde el Concello la creación de una empresa municipal de vivienda para actuar sobre las casas vacías en el término municipal, que a su entender merecen un «plan integral». Miembros de la candidatura han expuesto sus ideas en esta materia en la parcela que albergó en Recimil el Bambú Club, inmueble ahora desaparecido.
Jorge Suárez, candidato a la alcaldía, cree que el consistorio tiene que «frear o expansionismo» urbanístico y apostar por una «cidade compacta». Aunque las competencias son «limitadas» en este ámbito en el entorno local, aboga por alcanzar una modificación de la Lei da Vivenda de Galicia. Desde Ferrol, cree que el Ayuntamiento debe convertir a Recimil en «pulmón da cidade».
Sostiene que la barriada permite «xerar vivenda social», por ejemplo para las 4.705 personas que carecen de prestaciones en la urbe naval, pero también «emprego estable e de calidade». Así, propone que el instituto de Formación Profesional de Recimil recupere un ciclo formativo vinculado con la rehabilitación de viviendas y crear una bolsa de empleo relacionada.
Viviendas vacías
Sin embargo, asevera que las «vivendas baleiras e baixos desaproveitados» no abundan únicamente allí, sino también en San Pablo, Ferrol Vello o Canido. Para Suárez, asimismo, el Plan Urban tendría que servir para afrontar proyectos de calado y no para «ter beirarrúas moi decentes» únicamente.
Carlos del Río, por su parte, ha estimado que el gobierno municipal actúa «dun xeito electoralista» y ha reivindicado acciones en contra de los desahucios en áreas como las Casas Baratas. Censura que no exista Área de Rehabilitación Integral para este entorno, añadiendo Suárez que Rey Varela y Evia tendrían que dar explicaciones por la presentación de la solicitud de ARI para Esteiro.
De igual forma, Del Río arguye que el plan de regularización para las viviendas protegidas podría causar un conflicto «grave» por ver inadecuadas sus pretensiones. Considera que se están incrementando los alquileres hasta importes «desorbitados» y que el 80 % de residentes están en «situación irregular», además de reseñar que se necesita un «plan sociocomunitario forte».


