RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 12 octubre 2014 | 22:01
Esta vez se obtuvo una victoria que no merece reproche alguno, pero los jugadores «son os mesmos» que cuando el equipo perdía. Manolo García reconoció en sala de prensa que «na primeira parte competimos moi ben» y que fue un encuentro «atractivo para a xente». El técnico ferrolano desveló que eran conscientes de que el Real Oviedo «ía apretar moitísimo» y asumió que tuvieron la «fortuna que outros días non tivemos».
Mencionando casos concretos, apuntó que «adiantar a Antonio creou dificultades» y que su equipo fue capaz de hacer «moito dano ao Oviedo». Aplaudió la labor de Pablo Rey, pero estimó que «meter goles de falta directa é complicado». En todo caso, vencer al líder de la categoría es importante «para os xogadores» a nivel anímico, ya que les ayudará a saber que «poden gañar a todos».
García indicó que sus pretensiones pasaban por evitar que el visitante «estuviese cómodo», introduciendo novedades frente a su juego tradicional. «El partido era abierto y nos tocó a nosotros abrirlo», opinó, señalando que sí fue más complicada la segunda parte. Se mostró «muy satisfecho» por resultado y sensaciones y afirmó que el plantel pudo estar «más tranquilo» en la recta final.
Estrategia
Preguntado por la estrategia, destacó que mereció trabajo detenido durante «toda la semana». Habló en detalle de Rey-Cabarcos, resaltando que el equipo estaba «pendiente de él» tras conocer el resultado de la resonancia a la que se sometió esta semana: no tenía «nada». Sin embargo, sí padecía «fatiga muscular», por lo que «aguantar más de 45 minutos iba a ser complejo».
Por eso salió «de inicio», abandonando el césped al descanso «por precaución». «Es el mejor lanzador que tiene el equipo a balón parado», matizó Manolo García, que centró su atención en ese tipo de jugadas y aseguró que Pablo Rey da así «más posibilidades» al club. Sigue apostando el preparador por rotaciones y no descuidó el tanto de Marcos Álvarez, «un gol de muy bonita factura».
Tras su «comienzo de liga difícil», ve «mejor» al de Ortigueira y estima que ya entrena con total «normalidad». Ante la visita a Gijón de la próxima semana, afirmó García que todos los triunfos tienen el mismo valor si se aspira a escalar en la tabla, pero valoró como muy relevante que se pueda llegar a «encadenar dos victorias». Recordó que «fuera de casa nos ha ido bastante bien».
Sergio Egea
Por su parte, el entrenador del Real Oviedo reconoció que los integrantes de la familia azulona estaban «disgustados» y que ofrecieron «muchas facilidades» al Racing. «No estamos nada contentos», dijo Sergio Egea en rueda de prensa, aunque opinó que en la segunda mitad tuvieron una «mejor actitud». Sin embargo, confesó que «no hay ninguna excusa» que valga para justificar la derrota.
Egea hizo constantes referencias al partido de Copa que les enfrentará el miércoles al UCAM Murcia y no dudó en afirmar que esa cita es para ellos «una final». Estimó que «el rival jugó bien» y que el Racing «tiene mérito» si el resultado final fue «tan abultado». Reseñó que el juego ovetense permitió un duelo «un poquito más llevadero para el equipo local» y asumió que el segundo gol, al filo del descanso, «hizo daño».
En todo caso, indicó que los cambios que introdujo fueron «los correctos», amagó con alguna crítica al árbitro y, aunque abogó por «no poner excusas», insinuó que un proceder diferente en el colegiado les habría «metido en el partido». «Tenemos que levantarnos», opinó Egea, que evitó «ser mediocres» asociando el compromiso liguero con el copero, que parece que resulta más prioritario para él.

