FERROL360 | Lunes 1 diciembre 2014 | 11:20
Unos 40.000 cruceristas han visitado Ferrol en lo que va de año, los últimos 1.100 este pasado viernes a bordo del Saga británico. Una cifra de récord que Ferrol debería aprovechar al máximo, no sólo como destino turístico, sino también comercial.
Es cierto que los 40.000 cruceristas no van a salvarnos de la crítica situación que vivimos en la ciudad, pero sí ayudan a paliar la disminución de ventas del comercio y la hostelería.
Por todo ello, a nadie se le escapa que deberíamos ponernos las pilas para darles a estos visitantes tan peculiares los motivos necesarios para que al llegar a Wisconsin cuenten que han visitado un pueblo encantador en Galicia y sea Ferrol.
Lo primero es lo primero: el idioma. Poco podremos hacer si nuestra nociones de inglés o alemán son más bien escasas. Es habitual ver a los cruceristas un poco perdidos en el centro con un plano de la tableta de chocolate en la mano. O bien, formando una larga cola en cualquier establecimiento porque el encargado no acierta a averiguar qué le están pidiendo.
La concejalía de Turismo de Ferrol, en colaboración con la Escola Oficial de Idiomas (EOI) y la Autoridade Portuaria Ferrol-San Cibrao ha puesto en marcha una iniciativa para superar esa barrera lingüística. Alumnos de inglés y alemán de la EOI atenderán, junto con las informadoras turísticas que facilita el Concello, a aquellos pasajeros que lo deseen, haciendo una labor de acompañamiento y asesoramiento.
Los cruceristas del Saga fueron los primeros en disfrutar del asesoramiento de ocho alumnas, que no sólo cumple con el objetivo de facilitar a los turistas su visita en nuestra ciudad, sino que además promueve la práctica del idioma para el alumnado con personas nativas, acompañándolas en sus compras.
