RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Sábado 20 diciembre 2014 | 21:05
Con elegancia y contundencia a la vez, Míchel Alonso ha sido muy claro tras la derrota ante el Real Oviedo. En sala de prensa de A Malata, el entrenador del Somozas ha asegurado que «el partido se nos puso muy cuesta arriba» ya desde el inicio, con el gol de Omgba, pero ha achacado parte de la superioridad ovetense al «demérito» de los suyos frente a un hipotético «mérito del Oviedo».
«’Hoy les meten 6′, pensaría todo el mundo; pues no, remontamos», ha asegurado Alonso, que ha estimado que «necesitó ayuda externa el Oviedo para poder ganar el partido; es triste, pero es así». Ha detallado que en una charla reciente a la que él mismo asistió fue un «árbitro de Primera, de más categoría que este», el que les concretó acciones como la del penalti del tramo final del encuentro.
El preparador ha resaltado que «el línea lo marca cuando le van a protestar» y ha indicado que «si fuera al revés, ni de coña» les habrían señalado esa jugada. A su juicio, «es el Oviedo», atribuyéndole poder ante el colegiado, sobre el que ha dicho que «le faltó tirarlo él», aludiendo a la propia pena máxima.
La lucha «contra un equipo millonario» de otro que estuvo «compitiendo mejor que ellos», a su entender. «Ya ves las actitudes», ha observado Míchel Alonso, que ha apuntado que un jugador ovetense reclamó el cambio de esférico, que «no estaba bien hinchado», y lo efectuó sin consentimiento expreso del trencilla.
Sobre su expulsión, Alonso ha destacado que le «expulsan sin haber dicho nada» y asevera que le «cierran la puerta en las narices» cuando intentaba reclamar explicaciones. «Estoy cansado», matiza el técnico, que añade que «mis jugadores trabajan como cabrones; estamos cansados». En su opinión, «estamos en Segunda B con mucho esfuerzo» y resulta «lamentable» lo acontecido en Ferrol, que no resulta poco habitual para el Somozas.
Cuestionado por una última jugada que podría haber sido favorable a su equipo, espetó: «Seguro que fue penalti y no lo pitó». Tras citar a jugadores de relieve en el Oviedo, como Linares, consideró que «es muy difícil competir contra eso; no te llega». Asumió que «el Oviedo me encanta, me gustaría entrenarlo», definiendo a sus futbolistas como «muy buenos».
Eso sí, «contrarrestamos bien» sus acometidas, finalizó Alonso, que observó en el rival una «calidad fuera de categoría». Resaltó que «el equipo compite», confesó que a Juan Martínez «le falta ajustarse» y que la salida del campo de Héber Pena fue por «precaución».
Oviedo
Por su parte, Carlos María Rodríguez, segundo entrenador del Real Oviedo, fue quien dio la cara por el club visitante ante la sanción al titular, Sergio Egea. «Se nos ha puesto de cara tan pronto», dijo, que vieron cómo bajó «un poquito la intensidad» conforme progresaba el partido. En su opinión, fue un encuentro «muy igualado» del que se marchan «contentísimos».
A la «mínima posibilidad» puede llegar un gol si baja «la intensidad», declaró Rodríguez, que tuvo palabras de elogio para un Somozas que considera como un «equipo que compite muy bien» y cuya «clasificación no corresponde» con sus méritos sobre el césped. Ensalzó la «buena imagen» del anfitrión, con aspiraciones de victoria en ciertos segmentos del duelo, por lo que les costó «una barbaridad» amarrar los tres puntos.
«Te pones 0-2 al minuto 15, el rival no ha llegado prácticamente a portería y piensas que va a ser así», opinó el técnico, que enmarcó la cita en el listado de «partidos trampa», valorando «el conjunto» de sus 90 minutos. El rival, de «muchísimo nivel», se «mete muy pronto» en dinámica positiva y asusta.

