RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Luanco | Domingo 21 diciembre 2014 | 13:50
El campo y la dureza de un rival que se resiste a quedar hundido en la tabla han condicionado la despedida del Racing de Ferrol por 2014. Ante unas 300 personas, el equipo de Manolo García ha empatado (1-1) este domingo en el campo de Miramar, feudo del Marino de Luanco en la villa de la costa asturiana.
Las miradas se detenían a cada instante en Pablo Rey. El capitán verde cuajó una buena actuación, pero definida por las dificultades sobre un césped que amagaba con convertirse en huerto. Titular con Joselu, Dani Rodríguez y Marcos Álvarez como referentes ofensivos, el preparador asentó de inicio en el once a Adrián Dalmau, que esta vez careció de la suerte que le caracteriza cuando dinamiza las segundas partes.
A cambio, Antonio López se quedaría en el banquillo, al igual que Iosu Villar o Brais Abelenda, en este último caso en la que puede ser su despedida de una convocatoria racinguista. Regresó Diego Vela tras su castigo de Guijuelo. Fue casi una lucha titánica, héroes levantándose de la derrota que suponía tropezar con una superficie de juego excesivamente resbaladiza e inestable.
Zapatazos
Con Bon Jovi y ese pretendido villancico popularizado por Mariah Carey en la megafonía de uno de esos coliseos que hacen especial el fútbol, los zapatazos de Diego Maceira abrieron la veda. Afición ruidosa la local, muy disconforme con el criterio arbitral, atribuyendo al Racing el poder que en otras ocasiones se vincula a otros cuadros de renombre. Había representación ferrolana en la vetusta y singular grada.
Rey Cabarcos estuvo letal en los compases iniciales, pero el club naval adolecía en conjunto de falta de definición. El juego se volcó desde el arranque en la portería del Marino, con un Ian Mackay casi ausente que luego tendría que emplearse a fondo. Tras el tanteo de los diez primeros minutos, la superioridad era evidente, pero el electrónico no variaba sus registros.
Joselu encontró hueco paulatinamente, aunque seguía por momentos muy solo en los pasillos que conducen a la portería rival. El guardameta local Rafa Ponzo ofreció buena imagen y sorteó los primeros intentos entre el barro y el verde que se levantaba al paso. Dani Rodríguez brilló en una faceta poco habitual para él, como es la de tener que emplearse a fondo ante el juego agreste que amarran los anfitriones de estos campos.
Constancia
Nuevas incursiones de Joselu y Pablo Rey sirvieron de antesala a paseos de esférico y tres oportunidades consecutivas en otros tantos minutos de un Marino de Luanco que quiso remontar. Diego Maceira dispuso de una acción clarísima ante la puerta en el 36, mientras que Pablo Rey disparó desviado tras una falta dudosa que vio, pero no marcó con tarjeta, el trencilla.
Entretuvo el juego a su antojo en segmentos temporales el club local, logrando por momentos que el Racing viese cómo su esquema se diluía. Ya detuvo Mackay el primer dardo envenenado al regresar de los vestuarios, con un segundo tiempo en el cual el capitán asturiano, José Ángel, acertó de cabeza prácticamente surfeando sobre un césped del verde al marrón víctima de la costumbre.
Fue Joselu el que marcó en el 53 para tranquilidad ferrolana, pero se ratificaría esa sensación de desgaste físico y falta de ideas en un Marino sin estrategia definida. Se desvanecía la buena suerte en el 84, con el empate local a cargo de Torres. Las prisas y la velocidad no sirvieron ante un local conforme y las vacaciones comenzaron tras el duelo, con algún jugador que ya agarró el volante rumbo a su domicilio por Navidad.
FICHA TÉCNICA
Marino de Luanco: Rafa Ponzo, Xabi Semedo, Pablo Suárez, José Ángel, Espolita, Pandiani, Omar, Yeo, Alan Ávila (Torres en el 74), Imanol (Iván Prendes en el 74) y Fran Pastor
Racing de Ferrol: Ian Mackay, Jonathan Aspas, Diego Maceira, Víctor Vázquez, Miguel Ángel Tena, Iván Forte, Marcos Álvarez (Diego Vela en el 75), Dani Rodríguez, Joselu, Pablo Rey y Adrián Dalmau (Antonio López en el 64)
Goles: 0-1, Joselu, minuto 53; 1-1, Torres, minuto 84
Árbitro: Julio Fermín Leo Ollo (Navarra), que amonestó al racinguista Jonathan Aspas -será baja ante el Lealtad de Villaviciosa, próxima jornada en el fin de semana previo a Reyes tras el parón navideño del próximo, al llegar a su quinto cartón del año- y a los locales Pablo Suárez y Alan Ávila
Incidencias: campo de Miramar, en Luanco, villa costera del concejo asturiano de Gozón; unas 300 personas


