RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 22 mayo 2014 | 19:42
Falsos ministros, alcaldes y presidentes. Billetes que también son de mentira y promesas que se lleva el viento, acaso la lluvia incesante de este jueves. Se cumplían nueve horas del corte de la primera chapa para el flotel de Pemex y los trabajadores del naval de Ferrol desafiaban al mal tiempo, recorriendo a pie en una marcha reivindicativa el trayecto que dista entre el astillero de Esteiro y el Cantón de Molíns.
Su última protesta antes del cierre de la campaña electoral, que los operarios han querido aprovechar para censurar anuncios políticos que no se han hecho efectivos. Tras discursos como el de un Miguel Arias Cañete que no es realmente el exministro, el asunto se pone serio. Junto a los portavoces sindicales ya conocidos, intervienen en el palco de la música de la plaza de la Constitución dos empleados de la industria auxiliar.
«Estou desempregado», dice el más joven, que no duda al afirmar que ha llegado a trabajar «sen cobrar». El otro, algo mayor, dice que, pese al barco para México y el buque de acción marítima, ve todo «negro». Jesús Pérez López, de UGT, se pregunta los motivos por los que la clase política no ha comparecido ante la prensa cuando negociaciones de nuevos contratos cayeron en saco roto.
Alerta de desahucios por el agotamiento de las prestaciones entre los parados auxiliares. Manuel Grandal (CIG) reitera que «foi a loita dos traballadores a que conqueriu a pouca carga de traballo» que hay a día de hoy, resaltando que la naval es una «campaña da dignidade». El gran nido creativo que son los astilleros combina sarcasmo con relato crudo, sonrisas ante la adversidad y las «mentiras» que causan hartazgo.
Carga de trabajo
Grandal profundiza y dice que Navantia «marxina á nosa comarca» frente a otras zonas en cuanto al reparto de carga de trabajo. «Se chove, chove, e se mexan por nós, rebelémonos», pide a los presentes, para advertir que los dirigentes del PP «non dan puntada sen fío». A su entender, hay que «ter valor» para pedir el voto ante la actual coyuntura de Ferrolterra, sosteniendo que «chegan tarde».
El portavoz nacionalista estima que «o dique non é moeda de cambio de nada» y matiza que en el naval hay «seres humanos dignos», con familias y derechos que quieren preservar. Toma la palabra Ignacio Naveiras, responsable del comité de la antigua Bazán, y opina que «non vai haber un mitin no que se fale tanto de política» como en la acción del Cantón bajo los paraguas.
Rememora que el dique flotante saltó a la palestra, precisamente, en otra campaña electoral, como la sexta fragata o la caída del veto civil. Cita remolcadores o quimiqueros y pide la «mobilización o domingo, co voto». Niega que la ciudadanía tenga lo que merece si se atiende a lo que deparan las urnas, indicando que «isto non é o que merecemos».

