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El éxito de las movilizaciones obliga a la patronal del metal de A Coruña a mover ficha

La presión ejercida por las tres jornadas de huelga celebradas en las últimas semanas en el sector del metal de la provincia de A Coruña ha provocado un cambio de rumbo en la negociación del convenio colectivo. Así lo sostienen las tres organizaciones sindicales presentes en la mesa negociadora —CIG, UGT y CCOO—, que destacan que la patronal se ha sentado por primera vez a abordar cuestiones concretas del convenio después de semanas de bloqueo.

Durante la reunión celebrada este jueves, 28 de mayo, la representación empresarial presentó varias propuestas que los sindicatos consideran todavía insuficientes y alejadas de las reivindicaciones de los trabajadores. Sin embargo, valoran positivamente que se haya producido un giro en la actitud mantenida hasta ahora.

Entre las cuestiones planteadas por la patronal figuran la vigencia del convenio durante cinco años y una propuesta de incrementos salariales que no satisface las demandas sindicales. No obstante, las empresas han mostrado disposición a negociar aspectos como la reducción de la jornada laboral, la incorporación de un día adicional de vacaciones, la regulación de los contratos fijos-discontinuos, la ampliación de la subrogación a nuevos sectores y el estudio de medidas para evitar abusos en el uso de empresas de trabajo temporal.

Efectos de las movilizaciones

Las organizaciones sindicales consideran que este movimiento es consecuencia directa del respaldo obtenido en las movilizaciones. «A mobilización foi a que trouxo á patronal á mesa», aseguran desde la representación social, que interpreta este cambio como una demostración de la fuerza colectiva de los trabajadores del sector.

Otro de los avances destacados por los sindicatos es que la patronal ha aceptado, por primera vez, celebrar dos reuniones semanales para agilizar las negociaciones. Esta era una de las demandas planteadas por las centrales sindicales y que, según denuncian, había encontrado hasta ahora una firme resistencia por parte empresarial.

Las próximas reuniones de la mesa negociadora tendrán lugar los días 2 y 4 de junio. En la primera de ellas, los sindicatos trasladarán su valoración formal de las propuestas presentadas por la patronal y confían en que se puedan producir avances adicionales en aquellos aspectos que continúan muy alejados de sus planteamientos.

A pesar de este cambio de escenario, las centrales sindicales mantienen el llamamiento a los trabajadores para continuar con la movilización. Advierten de que, si no se producen progresos significativos que permitan alcanzar un acuerdo satisfactorio, las jornadas de huelga convocadas para los días 9, 10 y 11 de junio deberán convertirse en un nuevo éxito de participación.

Los sindicatos sostienen que únicamente mediante la unidad y la presión colectiva será posible alcanzar un convenio que incorpore mejoras reales en las condiciones laborales, salariales y sociales de las cerca de 18.000 personas trabajadoras del sector del metal en la provincia de A Coruña. «Só desde a forza colectiva, a unidade de todo o sector e a determinación na loita se poderá acadar un convenio con avances reais nas condicións laborais, salariais e sociais», concluyen.