La Guardia Civil investiga a un conductor como presunto autor de tres delitos contra la seguridad vial después de que circulase en sentido contrario por la autovía AG-64, a la altura de As Pontes, bajo los efectos del alcohol y con el permiso de conducción suspendido por resolución judicial.
Los hechos ocurrieron tras una alerta recibida por el CIAE-112, que informó de la presencia de un turismo circulando en dirección opuesta al tráfico en el kilómetro 31 de la autovía. La llamada fue realizada por una conductora que advirtió de la peligrosa situación y del riesgo que suponía tanto para el propio conductor como para el resto de usuarios de la vía.
Tras recibir el aviso, una patrulla del Destacamento de Tráfico da Garda Civil de Ferrol se desplazó hasta la zona. Gracias a la información facilitada por la ciudadana que dio la voz de alarma, los agentes lograron localizar e interceptar el vehículo en un corto espacio de tiempo.
Una vez detenido el turismo, los guardias civiles practicaron al conductor las pruebas de alcoholemia, que arrojaron una tasa superior al límite penal establecido. Además, comprobaron que el hombre carecía de permiso de conducción en vigor al tenerlo suspendido temporalmente por sentencia judicial.
Por estos hechos, la Guardia Civil lo investiga como presunto autor de un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, otro de conducción con pérdida de vigencia del permiso por sentencia judicial y un tercero de conducción temeraria, al haber circulado en sentido contrario por una autovía y generar un evidente riesgo para la seguridad del resto de conductores.
Desde el instituto armado quisieron poner en valor la actuación de la conductora que alertó de lo sucedido, destacando que su rápida reacción permitió activar el operativo y evitar posibles consecuencias más graves. Asimismo, recordaron que la colaboración ciudadana sigue siendo una herramienta fundamental para detectar conductas peligrosas y reforzar la seguridad vial en las carreteras.
La Guardia Civil insiste además en que el consumo de alcohol continúa siendo uno de los factores más frecuentes en los siniestros de tráfico graves y mortales, por lo que recuerda que la única tasa segura al volante es el 0,0.
En cuanto a las consecuencias penales, la conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas puede conllevar penas de prisión, multas, trabajos en beneficio de la comunidad y la retirada del permiso de conducir. A ello se suman las sanciones previstas para quienes conduzcan con el carné suspendido judicialmente o incurran en conducción temeraria, una de las infracciones más graves recogidas en el Código Penal.