El Concello de Ferrol recibió este viernes a cuatro de los cinco niños y niñas saharauis que pasarán el verano en la ciudad gracias al programa Vacacións en Paz, impulsado por Solidaridade Galega co Pobo Saharaui (Sogaps). La iniciativa permite que los menores abandonen durante los meses de verano los campamentos de refugiados de Tindouf, en Argelia, para convivir con familias de acogida y acceder a revisiones médicas y actividades educativas y de ocio.
El acto estuvo presidido por el alcalde, José Manuel Rey Varela, quien dio la bienvenida a los menores y a las familias participantes, destacando el carácter solidario de un programa que cada año facilita una experiencia de convivencia e intercambio cultural.
Los pequeños permanecerán en Ferrol hasta el mes de septiembre. Durante su estancia tendrán la oportunidad de conocer la ciudad, participar en distintas actividades y someterse a revisiones médicas, una atención sanitaria a la que no tienen acceso en los campamentos donde residen habitualmente. Además, podrán reforzar el aprendizaje del castellano y del gallego, lenguas que ya forman parte de su formación escolar.
Durante la recepción, José Manuel Rey Varela calificó la experiencia de «enriquecedora» y aseguró que permitirá a los menores «coñecer outra forma de vida diferente á súa, na que poderán facer novos amigos e, sobre todo, tecer lazos de por vida coas familias que os acollen». El regidor también reiteró el compromiso del Ayuntamiento con este tipo de iniciativas al afirmar que «Ferrol é, e seguirá sendo, unha cidade solidaria».
La recepción contó además con la colaboración solidaria de Magic Mateo, que ofreció una actuación de magia para los menores y sus familias, poniendo el broche lúdico a un encuentro marcado por la bienvenida institucional.
El programa Vacacións en Paz, promovido por Sogaps, lleva décadas facilitando la acogida temporal de niños y niñas saharauis en Galicia durante los meses de verano. Además de alejarlos de las extremas temperaturas del desierto, la iniciativa favorece la realización de controles sanitarios, el aprendizaje de idiomas y el fortalecimiento de los lazos de solidaridad entre las familias gallegas y el pueblo saharaui.
