El embalse de As Forcadas, que abastece a buena parte de Ferrol y otros municipios del entorno, atraviesa una de las situaciones más delicadas de las últimas décadas. Las reservas se sitúan actualmente en el 66 % de su capacidad, el volumen más bajo registrado desde 2001, después de varios meses marcados por la escasez de lluvias, las sucesivas olas de calor y el incremento del consumo propio del verano.
El concelleiro de Servizos, José Tomé, presentó este martes un informe sobre el estado del embalse en el que se constata una evolución preocupante de las reservas hídricas. Según los datos recopilados por el Concello, entre marzo y junio se registraron 249,1 litros por metro cuadrado de precipitaciones, el peor dato de toda la serie histórica comprendida entre 2001 y 2026.
La cifra supone apenas el 60,93 % de las lluvias registradas en 2017, año en el que se activó la anterior situación de prealerta por sequía, y representa solo el 45,90 % de la media de la última década.
La situación apenas ha mejorado durante julio. En lo que va de mes únicamente se han recogido 6,4 litros por metro cuadrado, mientras que las previsiones meteorológicas apuntan a que las precipitaciones seguirán siendo escasas o incluso nulas durante las próximas semanas. Además, agosto y septiembre, aunque tradicionalmente algo más lluviosos, llegan con unas medias históricas de 64,5 y 82,6 litros por metro cuadrado, respectivamente.
A este escenario climático se suma un aumento de la demanda de agua provocado por la mayor afluencia turística en las zonas costeras abastecidas desde As Forcadas, así como por el incremento de la actividad industrial durante el periodo estival.
Ante este panorama, el concelleiro de Servizos, José Tomé, hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana para reducir el consumo y evitar un mayor descenso de las reservas. «Pequenos xestos diarios como pechar a billa cando non se estea utilizando, reparar as fugas, empregar os electrodomésticos a carga completa, limitar o rego ao imprescindible axudarán a reducir o consumo», señaló.
El responsable municipal insistió en la necesidad de implicarse en el ahorro de agua mientras persista esta situación. «Facemos un chamamento para moderar o consumo de auga e evitar calquera desperdicio», concluyó.
Aunque el Concello no ha anunciado por el momento restricciones al suministro, sí apela a la responsabilidad de vecinos, empresas y visitantes para preservar unas reservas que se encuentran en su nivel más bajo de los últimos veinticinco años.
