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Defensa alerta del riesgo para la seguridad nacional de la planta china de SAIC junto al Arsenal de Ferrol

La futura planta de SAIC Motor, presentada por la Xunta como uno de los grandes proyectos industriales de las últimas décadas en Galicia, se encuentra ahora bajo el foco del Ministerio de Defensa y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por su proximidad a las instalaciones militares y estratégicas de la ciudad.

La preocupación se centra especialmente en la ubicación prevista de la factoría en el puerto exterior, a unos cinco kilómetros del Arsenal Militar y del astillero de Navantia, donde se construyen las nuevas fragatas F-110 para la Armada. Según la información publicada este lunes, Defensa teme que la presencia de una compañía china en este emplazamiento pueda facilitar actividades de vigilancia o espionaje sobre instalaciones y tecnologías consideradas sensibles.

La cuestión adquiere especial relevancia por el carácter estratégico de las instalaciones militares de Ferrol. El Arsenal Militar, la Estación Naval de A Graña y otros espacios vinculados a la Armada están declarados oficialmente zonas de interés para la Defensa Nacional, precisamente con el objetivo de preservar su funcionamiento y seguridad.

Un proyecto llamado a transformar el área de Ferrolterra

La advertencia de Defensa contrasta con la enorme expectativa económica generada por la llegada de SAIC Motor, propietario de la marca MG y uno de los grandes fabricantes de vehículos eléctricos de China.

La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha definido la iniciativa como «el mayor proyecto internacional que llegó a Galicia en las últimas décadas».

La primera fase contempla una inversión de 200 millones de euros, una producción de hasta 120.000 vehículos anuales y la creación de unos 1.000 empleos directos en la planta. El proyecto ha sido declarado por la Xunta proyecto industrial estratégico, una figura destinada a agilizar su tramitación. Las previsiones actuales apuntan a que las obras puedan comenzar en 2027 y que la instalación esté operativa antes de finalizar 2028.

La compañía pretende utilizar Galicia como puerta de entrada para reforzar su presencia industrial en Europa y evitar el impacto de los aranceles comunitarios a los vehículos eléctricos fabricados en China, que pueden alcanzar hasta el 45%.

Ferrol, Mandiá y As Pontes: un proyecto que va más allá de la fábrica

El proyecto no se limita a la parcela del puerto exterior. La estrategia diseñada alrededor de SAIC contempla la creación de un auténtico polo de automoción en Ferrolterra.

A medio plazo, el polígono de Mandiá, situado a unos 13 kilómetros de la futura fábrica, está llamado a acoger empresas auxiliares vinculadas a la actividad de SAIC. Además, está prevista la creación de un centro logístico en As Pontes, que podría sumar alrededor de 300 empleos.

En conjunto, la Xunta ha manejado una previsión de alrededor de 2.300 empleos vinculados al desarrollo global del proyecto y sus actividades asociadas.

La apuesta por SAIC se produce además en un territorio inmerso en un proceso de transición industrial, especialmente tras el cierre de la central térmica de As Pontes. Para Ferrolterra, la llegada de un fabricante internacional de estas dimensiones supone la posibilidad de diversificar su tejido productivo y generar actividad más allá de los sectores industriales tradicionales.

La ubicación, precisamente el punto que genera las dudas

El principal interrogante planteado desde el ámbito de la seguridad nacional no está relacionado con la actividad automovilística en sí, sino con la elección de Ferrol como emplazamiento.

Según la información conocida este lunes, desde el ámbito de Defensa se habría valorado el riesgo derivado de instalar una empresa china de estas dimensiones en las proximidades de una de las principales concentraciones de infraestructura naval militar de España.

En el entorno inmediato se encuentran el Arsenal de Ferrol, instalaciones de la Armada y Navantia, que desarrolla en la ciudad programas estratégicos como las fragatas F-110. La construcción de estos buques incorpora sistemas y tecnología de carácter sensible, incluida tecnología estadounidense.

Las dudas también se relacionan con precedentes internacionales. El patrón de localizar instalaciones industriales chinas cerca de infraestructuras militares ha sido objeto de atención en otros países, y se apunta a un caso similar en México.

Por ahora, la preocupación expresada desde Defensa y el CNI constituye una alerta de seguridad y una cuestión que deberá ser evaluada durante la tramitación del proyecto, no una constatación de que SAIC vaya a realizar actividades de espionaje.

Un proyecto que avanza mientras crece el debate

Mientras las autoridades gallegas continúan defendiendo el impacto económico de la inversión, la ubicación de la planta introduce un nuevo elemento en el debate sobre el futuro industrial de Ferrolterra.

De hecho, SAIC ya ha comenzado a utilizar el puerto exterior de Ferrol como punto de entrada de sus vehículos al mercado peninsular. En julio llegaron alrededor de 700 vehículos de la compañía y más de la mitad ya habían sido distribuidos a distintos puntos de la Península.

La futura fábrica, por tanto, se encuentra ante una doble consideración: por un lado, la posibilidad de convertirse en uno de los mayores proyectos industriales de la historia reciente de Ferrolterra; por otro, la necesidad de garantizar que su implantación sea compatible con la protección de unas instalaciones militares consideradas estratégicas para la Defensa Nacional.