Más de 20.000 personas se concentraron este miércoles en la zona de playas y costa de Ferrol para disfrutar del eclipse solar total, según el balance trasladado por el Concello. Doniños fue el punto de mayor afluencia, aunque la imagen de playas, arenales y miradores llenos se repitió a lo largo de buena parte del litoral de Ferrolterra, Eume y Ortegal.
La expectación generada por el fenómeno astronómico, visible como eclipse total en buena parte de estas comarcas, llevó a miles de personas a buscar puntos con vistas despejadas hacia el Atlántico. La franja de totalidad atravesaba todo este territorio y convirtió la costa en uno de los principales escenarios gallegos para seguir el fenómeno.
El Concello de Ferrol señala que, pese a la elevada afluencia registrada en las playas, no se produjeron incidencias fuera de lo normal. El municipio había preparado un dispositivo especial ante la previsión de una llegada masiva de personas, especialmente a los arenales de la costa.
Doniños, el gran foco en Ferrol
Dentro del término municipal de Ferrol, Doniños fue el lugar que concentró a más personas, en una tarde en la que también se registró una elevada presencia de público en otros puntos de la costa.
La playa se convirtió así en uno de los grandes puntos de encuentro para seguir los aproximadamente dos minutos de totalidad, aunque la oscuridad del eclipse se pudo contemplar desde numerosos enclaves del litoral ferrolano.
La elevada afluencia no se limitó a Ferrol. Ortegal también vivió una importante llegada de personas, especialmente en los espacios costeros y miradores con orientación hacia el horizonte. Estaca de Bares, Cabo Ortegal y otros puntos de la comarca habían sido identificados previamente como enclaves especialmente atractivos para observar el fenómeno por su ubicación y sus amplios horizontes sobre el mar.
Música para acompañar al eclipse en Cedeira
Uno de los ejemplos más singulares de la jornada se vivió en Cedeira, donde el eclipse coincidió con el inicio de la décima edición del Jazz de Ría.
El mirador de San Antón de Corveiro acogió la apertura del festival, con una sesión especial de DJMIL durante la observación del eclipse y el posterior concierto de Xabier Díaz. La organización habilitó además autobuses gratuitos desde el centro de Cedeira para facilitar el acceso al mirador y repartió gafas homologadas entre el público.

La estampa en Cedeira fue precisamente la de una experiencia que combinó música, paisaje y astronomía, con cientos de personas reunidas frente al Atlántico para contemplar la desaparición del Sol. La escena fue recogida también por medios nacionales, que situaron el mirador de San Antón de Corveiro entre los puntos destacados de la costa gallega para vivir el eclipse.
La programación del Jazz de Ría continuará durante los próximos días en Valdoviño, Narón y Neda, prolongando el ambiente cultural generado alrededor del fenómeno astronómico.
Del Eume a Ortegal, playas y miradores llenos
La afluencia también se dejó notar en la comarca del Eume. Cabanas había elegido la praia da Madalena, con capacidad prevista para unas 3.000 personas, como uno de sus principales puntos de observación, mientras que Pontedeume había habilitado distintos espacios, entre ellos el paseo marítimo y la praia de Ver.
En Cabanas, además de la observación del fenómeno, la jornada tuvo un componente festivo con el FILISPÍN en Koa Beach Club, una propuesta que combinó el ambiente de playa con música y actividades, convirtiendo la tarde del eclipse en una cita social más allá de la propia observación astronómica.
En Ortigueira, el Concello había preparado actividades lúdicas para seguir el eclipse desde las playas y prolongó el servicio de socorrismo ante la previsión de aglomeraciones. También se establecieron controles de tráfico en los puntos donde se esperaba una mayor concentración de personas.
La situación se repitió en otros municipios de la costa, con vecinos y visitantes ocupando arenales, paseos y miradores desde horas antes del inicio del fenómeno. La previsión de una elevada afluencia había llevado a los ayuntamientos a preparar dispositivos especiales de seguridad y movilidad, especialmente en los lugares considerados más atractivos para contemplar el eclipse.
El resultado fue una costa llena de público desde Ferrolterra hasta Ortegal, con el eclipse como protagonista y con propuestas musicales, culturales y de ocio que hicieron de la tarde del 12 de agosto una jornada excepcional para el territorio.
Mientras el Sol desaparecía durante algo más de un minuto en los distintos puntos de la comarca, miles de personas compartieron un fenómeno que no volverá a repetirse en Galicia en estas condiciones hasta dentro de muchas décadas.

