Hoboken: una librería para leer, compartir y crear comunidad

Librería Hoboken, Carlos Ramos. Foto: Alicia Seoane
Librería Hoboken, Carlos Ramos. Foto: Alicia Seoane

Hoboken es una ciudad situada al otro lado del río Hudson enfrente de Nueva York. En el pasado la gente acudía allí buscando un lugar de expansión y de recreo, e inspirándose en esta ciudad como territorio metafórico, Carlos Ramos, decidió montar esta librería, que lleva apenas una semana abierta en la calle Galiano, en pleno centro de Ferrol.

Aunque la librería ya estaba funcionando en A Coruña, el traslado a Ferrol llegó después de que las obras de rehabilitación del mercado central del barrio coruñés de Falperra afectasen a la actividad comercial de la zona. La intervención, que Ramos considera beneficiosa para el futuro del barrio, también tuvo consecuencias inmediatas para su negocio: una reducción del público y de las ventas que llevó a plantearse un cambio de ubicación.

Hoboken acaba de abrir sus puertas y todavía está dando los primeros pasos, el proyecto llega con una idea bastante definida: una librería no tiene por qué limitarse a vender libros, sino que puede convertirse en un espacio cultural alrededor del que se construya una comunidad. Esa es la filosofía que Carlos Ramos ya había puesto en práctica en A Coruña y que ahora traslada a una ciudad con la que mantiene una relación mucho más antigua que la de un nuevo negocio.

La decisión de regresar a Ferrol tenía, además, un componente personal. Nacido en la ciudad y vinculado a ella desde la infancia, encontró en este bajo familiar la oportunidad de continuar con su proyecto en un entorno que conoce bien. Su librería quiere sumarse a un proceso de recuperación de la propia ciudad. No solo como un establecimiento comercial más, sino como un espacio que aporte actividad, invite a detenerse y ayude a generar nuevas relaciones entre las personas que viven en el barrio.

Clubes de lectura, actividades y talleres para compartir

La programación cultural arrancará con dos clubes de lectura. El primero estará dedicado a la literatura contemporánea, con obras fundamentalmente de los siglos XX y XXI, y estará coordinado por el propio Ramos. La idea inicial es reunirse una tarde a la semana, probablemente los martes, de 19.30 a 20.30 horas.

El segundo tendrá como protagonista la literatura de viajes y estará coordinado por el escritor Javier Fernández Gadea, que ya colaboraba con el proyecto en A Coruña y continuará haciéndolo ahora en Ferrol.

La intención es que estas dos propuestas sean solo el comienzo. Ramos contempla la posibilidad de incorporar nuevos grupos, siempre que aparezcan personas dispuestas a coordinarlos. Entre las opciones que le gustaría recuperar o explorar figuran la literatura clásica del siglo XIX y las letras orientales, especialmente las japonesas y coreanas.

El planteamiento es que quienes participan en las actividades deben sentirse parte de la librería y contribuir a darle vida. «Es más interesante la comunidad que se forma en torno a la librería», explica. Una comunidad que puede acercar nuevos lectores pro también es interesante las relaciones que se crean entre quienes comparten una afición.

Para Ramos, ahí está una de las claves del proyecto. Los clubes de lectura no son una actividad complementaria que se añade a la venta de libros, sino una parte esencial de su manera de entender el oficio. «Cuando yo digo que una librería tiene que estar viva, es por esto», señala.

Libros desde un euro y una slección con personalidad

La apuesta por acercar la lectura a públicos diferentes también se refleja en la sección de segunda mano. En sus estanterías hay ejemplares desde un euro, aunque algunos títulos pueden alcanzar precios mucho más elevados en función de su antigüedad, rareza o valor. La idea es que cualquier persona, independientemente de su presupuesto, pueda encontrar un libro que llevarse a casa. Una manera de facilitar el acceso a la lectura que convive con una selección de novedades y títulos escogidos por el librero.

En esa selección tienen un lugar destacado las editoriales independientes, especialmente aquellas que apuestan por catálogos cuidados y propuestas literarias alejadas de las tendencias más comerciales. Ramos menciona entre sus favoritas a Las Afueras, Libros del Asteroide, Vaso Roto, De Conatus, Impedimenta y Acantilado, además de sellos como Periférica y Gato Pardo.

También hay espacio para las editoriales gallegas, con Galaxia como una de las referencias de su catálogo, junto a títulos de Hércules. La presencia de estos sellos forma parte de una selección que busca ofrecer distintas voces, géneros y maneras de entender la literatura.

Entre las editoriales que destaca está De Conatus, dirigida por dos mujeres gallegas residentes en Madrid y vinculada a la publicación de autores como el noruego Jon Fosse, galardonado con el Nobel de Literatura en 2023. Ramos pone en valor su criterio editorial y su capacidad para detectar propuestas literarias de interés.

Junto a los sellos independientes, la librería trabaja también con los grandes grupos editoriales, como Planeta y Penguin Random House, cuyos catálogos incluyen marcas tan conocidas como Seix Barral y Lumen. La intención no es renunciar a los títulos más populares, sino combinarlos con otras propuestas que permitan al lector descubrir autores, editoriales y obras quizá menos visibles en los circuitos comerciales habituales.

El valor de una librería en tiempos de consumo rápido

En un momento en el que buena parte de las compras se resuelven a golpe de pantalla y los libros compiten por hacerse un hueco entre miles de estímulos, Carlos Ramos defiende una idea sencilla: una librería debe ofrecer algo que vaya más allá del producto. La posibilidad de hablar con quien recomienda una lectura, participar en un club, descubrir una editorial pequeña o entrar sin una idea preconcebida de lo que se busca forma parte de esa experiencia.

«Los libros no son productos de un lineal de supermercado», afirma. Para él, la diferencia está en entender que detrás de cada título hay una obra, una mirada y una experiencia que pueden prolongarse mucho más allá del momento de la compra.

La librería que acaba de abrir en Ferrol nace con esa voluntad. Con una trayectoria previa en A Coruña, un vínculo personal con la ciudad y una programación cultural que empieza a tomar forma, Ramos quiere recuperar la idea de la librería como un lugar al que acudir no solo para comprar, sino también para compartir.

El proyecto acaba de empezar. Los clubes de lectura están por echar a andar y todavía habrá que descubrir qué otras iniciativas encuentran su sitio entre las estanterías. Pero la intención está clara, hacer de la librería un espacio vivo, donde el punto de partida no sean solo los libros sino las personas que los comparten.