FERROL360 | Lunes 9 mayo 2016 | 21:33
La sala de la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña acoge desde este lunes y hasta el próximo viernes el juicio por la presunta comercialización de vieiras intoxicadas recogidas en la ría de Ferrol. Once encausados se sientan en el banquillo por hechos que datan de 2011 y que han negado este lunes.
Pese a que descartaron la venta del producto, varios asumieron que lo adquirían para consumo privado. Se acusa a ocho hosteleros, dos mariscadores furtivos y un transportista por detectarse 1.300 vieiras, con un peso de 300 kilogramos, en mal estado. Ocurrió entre los meses de febrero y junio del año 2011.
El Ministerio Fiscal les atribuye un presunto delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de géneros corruptos. Pide penas de dos a tres años de cárcel. Únicamente el último procesado respondió a preguntas de la Fiscalía, mientras que el resto solamente lo hicieron en el caso de sus abogados.
Declaraciones
El primer furtivo, esposado durante la vista, afirmó que no se dedica a extraer productos del mar, sino que es armador, y que nunca se le incautó el marisco, al igual que relataría el segundo acusado, extrabajador del naval entonces en paro. El supuesto transportista alegó que era albañil y que tampoco comercializaba marisco.
Los demás comparecientes, vinculados a restaurantes de varias localidades, también insistieron en su inocencia, asegurando que no adquirieron mercancía. Sin embargo, dos de ellos sí reconocieron que compraban vieiras, entre otras variedades de marisco, para consumirlas en sus domicilios particulares.
De hecho, una de las asistentes indicó que no conocía a ninguno de los comercializadores y que de las vieiras que adquiría en mercados de abastos mantenía sus facturas. El último compareciente asumió que compró 24 vieiras en una ocasión. Se trata de la cantidad que se le incautó, pero dijo que fue para celebrar su cumpleaños.
Penas
Negó su vinculación con el caso y sostuvo que en su negocio nunca hubo intoxicaciones. Para los hosteleros, la Fiscalía pide dos años de cárcel, multas de 12 euros diarios por seis meses hasta sumar más de 2.000 euros y cinco años de inhabilitación especial para profesión o industria vinculada con marisqueo o comercialización de marisco.
En el caso del supuesto transportista interesa una pena semejante, pero reduce la multa a 9 euros diarios, hasta sumar unos 1.500 euros. La petición sube para los mariscadores a cinco años de inhabilitación y multa de 9 euros diarios por nueve meses, unos 2.500 euros.