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Aislada con tu maltratador: el reto de garantizar la seguridad en el estado de alarma

FERROL360 | Sábado 21 marzo 2020 | 11:30

Si el día a día de una víctima de violencia es ya un infierno de por sí, con las medidas de confinamiento a las que estamos obligados para detener el coronavirus, el riesgo se multiplica. Las mujeres que sufren violencia tienen que pasar muchas más horas con sus agresores y en un ambiente extremadamente tenso.

Este jueves teníamos que lamentar el asesinato de una mujer de 35 años en Almassora, Castellón. Se trata de la víctima número 17 de violencia machista de este año y la 1.050 desde que empezaron las estadísticas en 2003.

Las responsables de Igualdad de las comunidades autónomas se han reunido por videoconferencia este viernes junto a la delegación especial del Gobierno para la violencia de género. La responsable gallega, Natalia Prieto, ha anunciado después que la Xunta ha puesto en marcha un plan de refuerzo para garantizar la seguridad de las víctimas en el estado de alarma.

Este protoloco mantendrá activo el servicio de atención telefónica 24 horas a través del 900 400 273, donde se reciben además las llamadas procedentes del 016 (teléfono contra el maltrato). Además, ofrecerá asesoramiento jurídico a través de esta web y seguirán operativas las terapias de apoyo psicológico tanto en modalidad presencial como en sesiones telemáticas o telefónicas.

Se realizarán seguimientos telefónicos a las víctimas con órdenes de protección activas o a las que se les dicten en el estado de alarma, y se mantendrán los servicios administrativos esenciales y el pago de las ayudas económicas. De hecho, el bono de alquiler social que la Xunta pone a disposición de las víctimas podrá ampliarse hasta llegar al pago del 100 % del coste durante un mes.

Los centros de acogida de titularidad municipal, como el de Ferrol, continúan funcionando hasta completar su capacidad. En caso de que se necesitasen más plazas durante la cuarentena, la Xunta garantiza recursos alternativos como hoteles e instalaciones públicas habilitadas para tal fin, con apoyo psicológico y asesoramiento, además de un traslado sufragado mediante la colaboración de la Federación Galega do Taxi.