
FERROL360 | Miércoles 1 noviembre 2017 | 18:05
En ausencia de lluvia o sensación de frío, el cementerio de Catabois se convirtió en un hervidero por el Día de Todos los Santos. El despliegue de la Policía Local de Ferrol, que concluye este jueves, hizo frente a una importante afluencia de vehículos y peatones al camposanto, cuyas plazas de aparcamiento han estado ocupadas en las horas centrales de la jornada.

El transporte público también contó con más usuarios en un entorno, el de la carretera de Catabois, que registró tráfico intenso. Centenares de personas han depositado flores para sus seres queridos, especialmente durante la mañana y tras la sobremesa. En un día festivo con escaso movimiento en las calles, han sido las floristerías las que han hecho su agosto.