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Ana Amado presenta su último libro fotográfico, ambientado en la vida monacal

ALICIA SEOANE | Miércoles 25 de marzo de 2026 | 11:00

Este año el tema religioso ha sido central en el ámbito del arte, desde Lux de Rosalía, a ‘Los Domingos’ de Alauda Ruiz de Azúa, lo religioso vuelve a la esfera intelectual, buscando respuestas o nuevas preguntas al propio vacío al que parecemos estar avocados como humanidad.

Ana Amado, fotógrafa ferrolana, también reflexiona sobre la vida contemplativa en su último fotolibro, ‘Sancti Spiritus’, tras adentrase con su cámara con un grupo de monjas de clausura. El Cantón 4, acoge este jueves a las siete de la tarde, la presentación de su fotolibro.

No es  un fotolibro que se hojea sin más. ‘Sancti Spiritus’ es, en palabras de su autora, «una búsqueda de la verdad. Una verdad que, como tantas otras, se volvió ineludible en marzo de 2020, cuando el mundo se detuvo y el confinamiento obligó a enfrentarse a uno mismo. Mientras fuera todo se paralizaba», explica Ana. La autora retomaba un trabajo iniciado meses atrás: documentar la vida de unas mujeres que, mucho antes de la pandemia, ya habían elegido el encierro.

En el Monasterio de Sancti Spiritus de Toro, donde convivió en 2019 con una comunidad de siete monjas dominicas, la fotógrafa encontró algo más que un objeto de estudio. Arquitecta de formación, su mirada se detiene en la relación entre los espacios y quienes los habitan. Pero aquí había algo más: silencio, rutina, fe… y una vida completamente ajena al ruido contemporáneo.

Invisible entre las invisibles

Invisible entre las invisibles, así define Amado a estas mujeres. Y sin embargo, su cotidianidad —marcada por el «ora et labora»— guarda sorprendentes paralelismos con la vida moderna. Durante la pandemia, muchos hogares se convirtieron en espacios de trabajo, refugio y encierro. Ellas llevaban siglos habitando esa misma lógica.

Lejos de los clichés, la autora rompe con la imagen tradicional de la clausura. En sus fotografías aparece, por ejemplo, la priora gestionando pedidos de dulces a través del móvil, en un monasterio fundado en 1307. Tradición y tecnología conviven sin conflicto, desmontando prejuicios y evidenciando una adaptación que, en muchos casos, fue incluso más temprana que la del resto de la sociedad.

Pero ‘Sancti Spiritus’ también es una denuncia. Las propias religiosas hablan de desigualdad dentro de la Iglesia y de una falta de vocaciones que amenaza con hacer desaparecer estas comunidades. El desconocimiento y la imagen distorsionada de su realidad, sostienen, son parte del problema.

El proyecto, editado por La Fábrica, combina fotografía y literatura, con textos de Lara Moreno bajo el título ‘Las que rezan’. El resultado es un relato a dos voces que invita a mirar más allá de los muros, a comprender —sin idealizar— una forma de vida radicalmente distinta.

En un momento en el que el interés por lo espiritual parece resurgir, especialmente entre los más jóvenes, referencias culturales recientes como Rosalía o el cine de Alauda Ruiz de Azúa han vuelto a poner el foco en lo religioso desde nuevas perspectivas. La obra de Ana Amado dialoga con ese contexto, aportando una mirada íntima y profundamente humana.

La cita en Cantón 4,  no es solo la presentación de un libro. Es una invitación a cuestionar certezas, a revisar prejuicios y a asomarse a una realidad que, aunque escondida, sigue latiendo con fuerza.