
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 11 febrero 2016 | 14:53
El entrenamiento del Racing se ha trasladado este jueves a la superficie artificial de Aneiros, a los pies del campus de Serantes y del río da Sardiña. Poco a poco, se disipan las dudas sobre el estado de algunos jugadores, evolución favorable que coincide en el tiempo con las alternativas que sopesa Miguel Ángel Tena para el duelo de Pasarón.
Sin novedades en la portería, con Ian Mackay en plena progresión dentro de su proceso de recuperación -no ha estado en Serantes, al igual que Sergio Cabanelas- y Sergio García trabajando con normalidad. Le han acompañado el joven Fran López y el cancerbero David de Navas, que entrena a diario con el grupo desde el inicio de la campaña a la espera de destino.
El técnico ha experimentado con un partidillo que ofreció variantes en algunas de las líneas. Al grito de «dos en defensa, siempre», Fran Beade aleccionaba al plantel. El preparador físico insistía al exigir ímpetu: «Vamos a apretar ya, ¿qué dudáis?». En la retaguardia formaban futbolistas como Román Golobart y José Manuel Catalá, una prueba más.

En todo caso, no apunta a grandes cambios el once racinguista de cara al partido de Pontevedra. O sí, el castellonense siempre evita concretar en público su apuesta. Iván González asumía temporalmente otros roles y Víctor Vázquez ha actuado con normalidad tras retirarse con antelación este miércoles por un proceso gripal.
A cambio, se mantuvo al margen Diego Maceira. El lateral de Mos hizo carrera alrededor del campo y trabajó aspectos de agilidad y contacto con el balón junto al fisioterapeuta, Asís Garrido. Sus compañeros proseguían con el diseño del Racing de esta semana. Joselu figuraba de nuevo por delante en uno de los equipos, asistido puntualmente por Diego Peláez.
Sobresalía la capacidad de desborde de Pablo Rey, con Nano Macedo por momentos más adelantado. Como tantas veces, gratas impresiones con el canterano Aitor Pascual, muy bien en los lanzamientos desde su posición trasera. El juego se enredaba entre el centro y la delantera, con Kike Márquez viendo cómo sus compañeros le apretaban las tuercas para impedir sus avances.

Hambre, ganas de mejorar todavía más la imagen en liga. El atacante Rubén Díaz también fue uno más en el ejercicio y se afanó por frenar internadas de otros verdes. En medio de esa tarea, otra consigna de Beade: «Que no sea Forte el que recorra todo, pocas ayudas». Aparece el jefe médico, Carlos Brage, y el partidillo adquiere realmente esa denominación.
Primer grupo: José Manuel Catalá, Román Golobart y Nano Macedo atrás; Iván Forte y Borja Domínguez desde el medio. Completan el retén jóvenes valores, con varios referentes destacados más allá de sus plazas: Jon Ander Garrido, Héber Pena, Diego Vela, Pablo Rey y Rubén Díaz. Enfrente, Joselu forma junto a Kike Márquez.
Un primer intento por atisbar una actuación concreta para medirse a los de Luisito. Esa pretensión inicial se sustenta en la necesidad de una «línea de cuatro más dos», con tres o cuatro racinguistas en defensa y uno extra por delante. Se desprende un afán renovador en ataque. Busca Tena que «el balón llegue al extremo» para intentar lograr más «superioridad».