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Ángeles Alvariño oceanógrafa y científica: Toda una vida de Serantes a California

Su pasión la llevo a navegar en buques de investigación oceanográfica bajo bandera española, norteamericana, brasileña, mexicana e inglesa

ROSA MILLÁN | Martes 25 de junio 2024 | 13:32

Desde un lugar de Celebración por las mujeres que hicieron y que forman parte de la Historia de Ferrol. Con el deseo de mostrar como acogieron su pasión, a dónde les llevo la fidelidad a sí mismas, a su deseo, en este caso por la Ciencia, la Oceanografía y la Zoología.

ÁNGELES ALVARIÑO GONZÁLEZ (Serantes, Ferrol, 1916-La Jolla, California, 2005) (1)

 Ángeles era la hija mayor del médico Antonio Alvariño Grimaldo y de la pianista M.ª del Carmen González Díaz-Saavedra. Estudió en el Colegio de la Enseñanza, después en el Colegio del Revestido (situado en la Plaza de las Angustias) y en el Instituto Liceo Concepción Arenal.

En 1933 finaliza el bachillerato universitario en la Universidad de Santiago, obteniendo sobresaliente y matrícula de honor en Ciencias y Literatura. Sobre su preferencia por estas dos materias tan diversas, Ángeles decía: «La creatividad y la imaginación son los ingredientes básicos de un científico, como en el arte, porque la ciencia es un arte».

Ángeles contó siempre con el apoyo de su familia, su padre se opuso a que ejerciera la medicina para evitarle el sufrimiento de tratar a pacientes con enfermedades incurables. La anima a estudiar y para ello se desplaza en 1934 a la Residencia de Señoritas de Madrid, dirigida por María de Maeztu.

Cuando Ángeles se instaló en la Residencia, el centro contaba con alrededor de trescientas residentes, una espléndida biblioteca, laboratorio de ciencias, sala para estudios musicales… De la transcendencia de la Institución en la educación femenina del primer tercio del siglo XX, da fe el papel que jugarían algunas de sus residentes, como Victoria Kent o Josefina Carabias; la calidad de sus conferenciantes, entre otras Zenobia Camprubí, Gabriela Mistral y Marie Curie; o la de sus profesoras, tal como María Zambrano y Maruja Mallo.

En los salones de la Residencia de Señoritas nacieron el Lyceum Club Femenino y la Asociación Universitaria Femenina. La Guerra Civil interrumpe sus estudios, vuelve a Ferrol y utiliza el obligado paréntesis para observar e investigar la zona del litoral (especialmente los alrededores de la playa de Doniños), y para estudiar inglés y francés.

En 1940 se casa con el oficial de marina Eugenio Leira Manso, lo que no le impide volver a Madrid para terminar su carrera. De vuelta al Ferrol, nacerá su única hija, llamada también Ángeles, y allí permanecerá hasta 1948, alternando la crianza con la docencia en distintos colegios universitarios de la ciudad. Imparte Ciencias Naturales, Inglés y Francés.

A su vuelta a Madrid, cuando intenta iniciar su labor investigadora en el departamento de Pesca Marítima del Instituto Español de Oceanografía, se topa con una normativa de la época de Carlos III, que prohibía a las mujeres embarcar en navíos de la Marina de Guerra, condición necesaria para ser alumna del Centro.

Ángeles protesta ante esa ley injusta, y solicita, como paliativo, que le permitan asistir como alumna libre a los cursos, así como realizar trabajos de investigación. Fue admitida debido a su extraordinario currículo y, por méritos posteriores, acabarían aceptándola como alumna oficial.

En 1951 accede al grado de Doctora, al siguiente consigue una plaza de Bióloga-Oceanógrafa en el Instituto Español de Oceanografía de Vigo, donde se vuelca en los estudios sobre el zooplancton. Para obtener el material necesario para sus investigaciones, ella misma fabricaba las redes que luego proporcionaba a los pescadores y a los científicos que embarcaban en los buques de la PYSBE, compañía dedicada a la pesca del bacalao en Terranova.

En 1953 es becada durante un año por el British Council para ampliar estudios y realizar investigaciones en el Laboratorio de Biología Marítima en Plymouth, Inglaterra. En 1956 obtendrá una beca Fullbright (EEUU) para realizar investigaciones oceánicas.

En 1958 obtiene plaza en el Centro de Ciencias de la Pesca del Sudoeste en La Jolla (California), donde permanecerá hasta alcanzar el grado de investigadora emérita. Consiguió la nacionalidad estadounidense en 1966 y en ese país vivió hasta su fallecimiento en 2005.

Durante esos años coordinó varias expediciones de investigación en países de América del Sur y en la Antártida (finales de los años 70 y principios de los 80); publicó más de cien trabajos en revistas científicas europeas y americanas de gran prestigio.

Se ocupó de la formación de futuros biólogos y biólogas y fue destacada ponente en congresos y conferencias. Ejerció como docente en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Universidad Estatal de San Diego y, con el grado de Catedrática, en la Universidad Nacional de Paraná (Brasil) y en el Instituto Nacional Politécnico de México. Navegó en buques de investigación oceanográfica bajo bandera española, norteamericana, brasileña, mexicana e inglesa.

Fue la primera mujer investigadora a bordo de un buque británico, El Sarsia, en el que realizó expediciones por el Atlántico, el Antártico, el Índico y el Pacífico. Fue integrante del Instituto Americano de Biólogos Investigadores de Pesca, de la Sociedad de Historia Natural de San Diego, de la Sociedad de Biología de Washington y de la Sociedad Hispanoamericana de Investigadores de Ciencias Marinas. Descubrió veintidós especies de organismos marinos, dos llevan su nombre: el quetognato Aidanosagitta alvarinoae y la hidromedusa Lizzia alvarinoae.

Ángeles definía su carácter y su forma de estar en el mundo con frases como: «la tenacidad, la determinación y el estoicismo, que me han dado un carácter entero», son mis principales valores; «Nunca sentí complejo por el hecho de ser mujer. Siempre me consideré un ser humano, un individuo, independientemente del sexo y, en consecuencia, a los demás seres también los considero así, aceptándolos por sus valores humanos, intelectuales y de carácter». Y señalaba a la Ciencia y a la familia como sus dos grandes preocupaciones: «He vivido para alguien y para algo, y esa es mi estela en los océanos». (2)

Reconocimientos

En 1993, Medalla de Plata de Galicia; En 2005, La ciudad de La Coruña le dedicó la Semana de las Ciencias y el Concello de Ferrol puso una placa con su nombre en el Campus de Esteiro; En 2012, en el Astillero de Armon, Vigo, fue botado el buque oceanográfico Ángeles Alvariño, amadrinado por Ángeles Leira Alvariño, hija de la científica.

El buque pertenece al Instituto Español de Oceanografía; está dotado de una avanzada tecnología para la investigación de Geología Marina, Oceanografía Física y Química, Biología Marina, Pesquerías y Control Medioambiental; y quince científicos continúan investigando los secretos del océano al que dedicó su carrera Ángeles Alvariño.(3)

En 2015, la Real Academia Gallega de las Ciencias en la celebración del Día de la Ciencia en Galicia, la nombra como científica del año. En 2020, fue incluida en el Proyecto de Mujeres Investigadoras en los Archivos Estatales. En 2022, le rinden homenaje en la Universidad de Ferrol durante el 23º Curso de Pensamiento y Comunicación Carlos Gurméndez A muller na Ciencia e a Cultura. (4)

Hoy en este compartir Historia de las mujeres de Ferrol me gustaría que esta breve reseña fuera un reconocimiento público a Ángeles Alvariño, a su grandeza, su pasión y su dedicación. Que se corra la voz, que las calles de Ferrol se llenen con sus nombres, y en las casas en las que nacieron unas placas conmemorativas las recuerden. Que se haga impensable esa pregunta que tantas veces escuché:

¿Por qué yo no sabía de ella? La filósofa italiana Diana Sartori dice: «Es indecente que la Historia, la Filosofía y creo en todas las formas de saber dominante sigan sin registrar, si no es de forma marginal los resultados de la investigación femenina consolidada».

En nuestra mano está cambiarlo.

Formo parte de una comunidad de mujeres a la que nos da felicidad el reconocimiento de otras y compartir su grandeza para mostrar la existencia de una genealogía femenina que nos precede en todos los ámbitos, desde hace milenios, y que puede dar sentido en el presente a nuestras vidas.

En ese cuidado me gusta visibilizar algún acontecimiento del año en el que nació nuestra protagonista, 1916, como una pequeñísima muestra de que otras en todo el mundo pensaban en nosotras, las que íbamos a llegar…

En ese año se fundó, el Partido Nacional de la Mujer (National Woman’s Party) NWP, organización política de mujeres norteamericanas para el sufragio femenino. La líder más conocida fue Alice Paul, y su acción más destacada fue la vigilia de las Centinelas Silenciosas ante la Casa Blanca.

La Planned Parenthood Federation of America, Inc. (PPFA), Brooklyn , Nueva York, Margaret Sanger abrió la primera clínica de control de la natalidad en los Estados Unidos.

 

«Por mí y por todas mis compañeras», como decíamos en nuestros juegos de pequeñas. Corramos la voz, ya conocemos algo más de otra mujer grande de Ferrol.

 

(1) Es otra de las protagonistas de Ferrol en Femenino, Mujeres en la Historia de la Ciudad, (2008), pp.49-51. Los datos se tomaron de la “Entrevista a Ángeles Alvariño” Ferrol Análisis (1994) nº6, pp.58-65 y de la Wikipedia.

(2)“Entrevista a Ángeles Alvariño”, Ferrol Análisis, nº6. (1994)

(3) https://mujeresconciencia.com/2016/09/19/angeles-alvarino-la-gran-oceanografa/

(4) “Ángeles Alvariño, aproximación ao rostro humano da oceanógrafa ferrolá”, Germán Castro Tomé, xornalista.