FERROL360 | Miércoles 18 enero 2017 | 18:47
El Juzgado de lo Penal de Ferrol ha condenado a un año y medio de prisión a M.A.C., el joven de Ferrol de 27 años que el pasado 8 de enero protagonizó una persecución desde el peaje fenés de Vilar do Colo hasta el ferrolano barrio de Caranza y que a punto estuvo de llevarse por delante a tres agentes de la Guardia Civil. Además de la pena de cárcel, que no cumplirá al no tener antecedentes, el juez ha decretado la retirada del carné de conducir durante seis años.
El acusado ha reconocido en la vista celebrada este miércoles ser el responsable de un delito de conducción temeraria, negándose a que le practicaran la prueba de alcohol y drogas, y aceptando por lo tanto una sentencia de conformidad contra la que no cabe recurso al haberse pactado entre la Fiscalía y la propia defensa del joven.
Así, la jueza lo ha condenado a un año de prisión y cinco sin permiso de conducir por el delito de conducción temeraria, y a seis meses y otro año sin carné por negarse a que se le practicasen los test. Además, el joven tendrá que volver a pasar por la autoescuela cuando se cumplan los seis años y presentarse de nuevo a exámen para obtener la licencia de conducción.
Una persecución de película que pudo acabar en tragedia
Según el relato de la Guardia Civil, en torno a las 10:15 horas del 8 de enero se le daba el alto en el control de alcoholemia y drogas que tenían desplegado en el peaje fenés de la AP-9, en Vilar do Colo. Fue entonces cuando, en vez de detenerse, el vehículo que conducía -un Volkswagen Golf de color azul-, aceleró la marcha dándose a la fuga y poniendo en peligro la integridad de dos de los guardias.
En ese momento se inició una persecución en la que colaboró la Policía Local de Ferrol, alcanzándose al acusado minutos más tarde en el barrio de Caranza al cerrársele el paso en la calle Padre Feijoó. Lejos de darse por vencido, el acusado de bajó del coche e intentó escapar corriendo, de modo que uno de los guardias lanzó un tiro al aire para intimidarlo y facilitar que otro agente lo apresase.
El acusado se negó en el momento a hacerse las pruebas de alcohol y drogas, y fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil, desde donde al día siguiente se le condujo a los juzgados de Ferrol para prestar declaración, siendo puesto en libertad con cargos a la espera del juicio que se ha celebrado este miércoles.
