FERROL360 | Lunes 16 de febrero de 2026 | 15:08
La apertura de As Lendas do Gato, la única librería de Mugardos, ha transformado un histórico local del municipio en mucho más que un espacio para comprar libros. Apenas dos meses después de abrir sus puertas, este proyecto impulsado por Laura Aúz y Álvaro Muñoz se ha consolidado como un nuevo eje cultural y social del pueblo, apostando por actividades, encuentros y propuestas que buscan convertir la lectura en una experiencia compartida.
Ubicada en el número 3 de la calle Peteiro —donde antaño funcionó la primera mercería del municipio—, la librería nació con una idea clara: crear un lugar vivo, abierto al disfrute, donde el público pueda leer, conversar, jugar o participar en eventos culturales. Una filosofía que rompe con el concepto tradicional de librería y que responde al fuerte tejido asociativo y cultural existente en Mugardos.
Literatura que se degusta: el éxito de los maridajes literarios
Entre las iniciativas más destacadas se encuentran los Maridajes Literarios, una propuesta original desarrollada junto al restaurante local Amaragotas que combina literatura, gastronomía y vino en una experiencia sensorial.
«Un vino blanco con mucha estructura, muy untuoso y de gran recorrido en su sabor es para nosotros una mujer madura, con personalidad y frescura (…) por eso marida con ‘La Casa de los espíritus (Isabel Allende) o ‘Una habitación propia’ (Virginia Woolf).
Esas son algunas de las ideas que proponen ambos negocios locales, un concepto creativo que vivirá su próximo encuentro el jueves 5 de marzo, con la presentación de Gorriones y Halcones, de Carmen Blanco Sanjurjo, que incluirá lectura dramatizada a cargo de los actores Tania Villamarín y José Blanco, acompañada de pequeños bocados diseñados para cada momento de la sesión.
La actividad busca recuperar el placer de escuchar y compartir historias sin prisas, creando un espacio donde la lectura se convierte en un acto social.
Juegos de mesa y desconexión tecnológica
Más allá de los libros, As Lendas do Gato apuesta también por fomentar la desconexión tecnológica mediante una cuidada selección de juegos de mesa pensados para todas las edades. En el local, con sofás y zonas de lectura abiertas al público, se anima a vecinos y visitantes a detenerse, probar juegos, descubrir títulos de segunda mano o incluso disfrutar de música en vinilo.
El objetivo, explican sus responsables, es ofrecer alternativas culturales que favorezcan el encuentro presencial y el ocio compartido en un momento marcado por la hiperconectividad digital.
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Una librería con alma ‘booktoker’
Aunque el proyecto reivindica el encuentro físico, su presencia online también forma parte de su identidad. A través de sus redes sociales, los libreros crean vídeos cortos con reseñas literarias, adoptando una estética cercana al fenómeno booktoker para conectar con nuevas comunidades lectoras.
Estas piezas audiovisuales, cuidadas y dinámicas, funcionan como recomendación cultural y como escaparate de su selección editorial, en la que conviven novedades y superventas con editoriales independientes difíciles de encontrar, poesía, narrativa, literatura infantil y novela gráfica.
Una librería abierta al tejido local
La colaboración con asociaciones y colectivos del municipio es otro de los pilares del proyecto. Talleres, charlas con autores -como la reciente visita de la escritora Teresa Cameselle- o iniciativas impulsadas por entidades locales forman parte de una programación que busca integrar la librería en la vida cultural del pueblo.
Para sus creadores, el objetivo va más allá del negocio: demostrar que existe un público lector dispuesto a encontrarse alrededor de los libros y a recuperar el valor del comercio cultural de proximidad.