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ASCM acerca el deporte inclusivo a mayores, jóvenes y familias durante el verano

El deporte inclusivo ha salido durante este verano de los espacios específicos para acercarse a centros de atención, instalaciones deportivas, campamentos y espacios públicos de Ferrolterra. La Asociación Sociocultural ASCM ha desarrollado diferentes actividades dirigidas a personas de distintas edades y capacidades, con la boccia como una de las principales protagonistas.

Una de las iniciativas se celebró en el Pabellón da Mocidade de Narón, con una jornada de boccia DI en la que también participaron personas con discapacidad intelectual residentes del CAPD Souto de Leixa. La actividad permitió compartir un espacio deportivo municipal y favorecer el encuentro entre personas con diferentes capacidades.

La boccia también llegó al Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física (CAMF) de Ferrol, donde ASCM realizó sesiones durante los primeros martes de los meses de verano. El objetivo fue mantener una actividad deportiva continuada y generar espacios de participación y convivencia para las personas usuarias del centro.

De los mayores a los más pequeños

El deporte adaptado también estuvo presente en DomusVi Narón, con una actividad dirigida a personas mayores. La propuesta buscó demostrar que el deporte inclusivo puede convertirse en una herramienta de participación y relación independientemente de la edad.

Los más jóvenes también tuvieron su espacio en esta programación. ASCM participó en el campamento de verano de Limodre, en colaboración con el Club ADM, donde niños y niñas pudieron conocer y experimentar con disciplinas deportivas adaptadas.

Una jornada para toda la familia en Cabanas

Uno de los momentos más participativos del verano tuvo lugar el pasado 31 de julio en Cabanas, con una jornada deportiva inclusiva organizada en colaboración con el Concello.

La actividad reunió a público familiar y permitió experimentar en primera persona algunas de las dificultades y posibilidades vinculadas al deporte adaptado. Los participantes pudieron sentarse en una silla de ruedas para jugar al baloncesto, realizar un circuito de slalom sorteando obstáculos y poner a prueba su precisión con la boccia.

La jornada convirtió el deporte adaptado en un punto de encuentro para niños, jóvenes, familias y personas con discapacidad, demostrando que las actividades inclusivas pueden integrarse en la programación deportiva y de ocio de los municipios.

En total, las iniciativas desarrolladas durante el verano han permitido que alrededor de un centenar de personas participasen o entrasen en contacto con propuestas de deporte inclusivo.

El voluntariado, una pieza fundamental

Más allá de las cifras de participación, ASCM destaca el componente de sensibilización de estas actividades. «O obxectivo non é solamente que as persoas con discapacidade poidan practicar deporte, senón conseguir que o deporte adaptado sexa coñecido e compartido por toda a sociedade», señala Paula Gárate, presidenta de ASCM.

La responsable de la entidad destaca que llevar la boccia a un campamento, a un centro de mayores o a una instalación municipal permite crear espacios compartidos entre personas con diferentes realidades.

En este trabajo ha tenido un papel fundamental el voluntariado de ASCM. Cerca de una veintena de personas colaboraron durante el verano en el desarrollo de las distintas actividades, facilitando que las propuestas pudiesen llegar a nuevos espacios y colectivos.

«Detrás de cada actividade hai moitas persoas que fan posible que as cousas sucedan. O noso voluntariado é fundamental para poder achegar o deporte inclusivo a novos lugares e acompañar ás persoas participantes durante as actividades», destaca Gárate.

Para ASCM, acercar el deporte adaptado a la comunidad también funciona como una herramienta de sensibilización sobre la discapacidad. El contacto directo permite que niños, familias, mayores y ciudadanía en general conozcan disciplinas como la boccia y descubran otras formas de practicar deporte y participar en actividades físicas y de ocio.

La entidad apuesta por seguir generando espacios deportivos compartidos, en los que la discapacidad no sea un elemento de separación, sino una oportunidad para conocer otras realidades y avanzar hacia una sociedad más inclusiva.

Las actividades estivales se suman al trabajo que ASCM desarrolla durante todo el año en el ámbito del deporte adaptado, con especial atención a disciplinas como la boccia y a la creación de oportunidades de participación deportiva para las personas con discapacidad de Ferrolterra.