
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Sábado 27 enero 2018 | 21:15
Exhibición de artillería pesada en una tarde de lluvia pegadiza. El pabellón de Esteiro recuperó el pulso liguero con un duelo en el que el Star Center Uni pronto vio despegarse a un Spar Citylift Girona efectivo como pocos. Las catalanas ya empezaron rondando el aro desde el primer segundo, pero las locales no desenchufaron la conexión en ningún momento.
La derrota final por 68-90 refleja en buena medida lo visto en la contienda. De ritmo oscilante, pero con un cuadro visitante dueño de la batuta prácticamente a cada instante. Sabedor de su guion y de las condiciones para desplegarlo en función de las necesidades.
De hecho, iniciaron la pugna con mucho más belicismo y apagaron progresivamente su propio fuego. Cuando contemplaron que el campo de batalla ya parecía rendirse a sus efectos. Amarradas al acierto, imprimieron presión a las de Lino López, enemistadas con el tablero hasta bien avanzada la cita.

El primer cuarto culminaba con un premonitorio 12-28. Fue el cierre a minutos con ventajas muy amplias. Las ferrolanas, lideradas por Bea Sánchez, que irrumpió pese a las dudas sobre su estado a lo largo de la semana. Erigida en estandarte, remató la faena con 20 puntos y en calidad de máxima anotadora de la tarde.
Encabezar arreones con tanto viento en contra abocó al Star Center Uni a improvisar y desembocó en los enfados iniciales de Lino López. La apertura de la sesión estuvo capitalizada por sus cambios de estrategia, introduciendo en la pista a Marina Delgado y emergiendo María Araújo. Quién dijo fácil.
Cegadas ante canasta, otra vuelta de tuerca contra un Spar Citylift Girona arrollador y pensado a través de dosis esporádicas, aunque letales. Alexis Prince adquirió protagonismo desde el lateral, pero la idea nítida y el físico desequilibrante de las gerundenses confirmaba que los puntos no coqueteaban con las navales.

Superado el ecuador, al que se llegó con un 35-53 adverso, la orquesta afinó parcialmente sus instrumentos. Superada la acción errática previa, accedió a un partido que ya lucía mucho más calmado. Otro escenario tras zozobra y nervios. Patricia Cabrera también reclamó para sí el foco e inyectó movimientos determinantes al Star Center Uni.
Por más que se mejorase, el historial perfecto de las de Girona frenaba cualquier atisbo de revitalización. Un bagaje de escándalo al que se respondió con un esfuerzo encomiable. Al límite de las posibilidades ferrolanas. La mala suerte quedó desterrada y se aferraron a su propio rendimiento para buscar la sorpresa de última hora.
El primerísimo nivel del Spar Citylift ya se encaró con más capacidad para el tuteo mediante el entendimiento de Bea Sánchez y María Araújo, pero esta vez tuvo un reflejo más limitado que en duelos anteriores. Atenazadas por una presión feroz, se soltaron la melena con Rachael Vanderwal. Asistió a Alexis Prince y acertó con el grado necesario de animación.

El termómetro se elevó, Natalia Rodríguez se unió a la fiesta y allí también estaba Jamie Scott. Hubo más espacios para la relevancia, los momentos de gloria eran compartidos porque el contrincante obligaba a más trabajo de grupo que nunca. Incluso con ese aliño, el plato constaba básicamente de misiles a cargo del Spar Citylift Girona.
Volaban las balas de un cuadro excelso desde la lejanía y contundente en el cara a cara. Con el reto muy cuesta arriba, el ánimo no decayó en el parqué. Tampoco en la grada. Y debutó Carmen Fernández, 3 minutos para la ferrolana. El aplauso final, tan sentido como siempre. La próxima semana, más estrellato en Esteiro. Viene el Perfumerías Avenida. Otra guerra.
(Fotos: Mero Barral© / 13fotos – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)