FERROL360 | Lunes 26 de enero de 2026 | 12:42
Tras un fin de semana marcado por la borrasca Ingrid en Ferrol, el servicio de Bomberos de Ferrol ha hecho público un duro comunicado en el que advierte de la grave falta de personal y recursos con la que se enfrentan a las emergencias diarias. Una situación que, según subrayan, pone en riesgo tanto a la ciudadanía como a los propios profesionales.
Durante uno de los días de mayor impacto del temporal, los bomberos realizaron hasta 30 intervenciones en solo 24 horas, atendiendo desde accidentes graves hasta incendios con personas en el interior, pasando por intentos de suicidio y múltiples incidencias relacionadas con el viento y la lluvia. Todo ello, denuncian, muy por debajo de la dotación mínima recomendada.
Dotaciones bajo mínimos en situaciones críticas
Según explican, el servicio debería contar con al menos 10 efectivos por turno, pero la realidad durante el fin de semana fue distinta: solo cuatro bomberos en la guardia del sábado y apenas tres en la del domingo, una cifra que consideran claramente insuficiente para atender emergencias de gran complejidad.
La falta de personal obligó incluso a movilizar a los bomberos de Narón para poder hacer frente a algunas situaciones, lo que pone de manifiesto, a su juicio, la fragilidad del sistema de emergencias en momentos de alta demanda.
Tiempos de respuesta más largos y actuaciones al límite
Desde el colectivo alertan de que esta carencia de recursos provoca tiempos de respuesta más largos de lo aceptable, además de intervenciones realizadas al límite de los medios disponibles, una circunstancia que puede tener consecuencias graves.
«Cando non hai recursos suficientes, ponse en perigo á cidadanía que precisa axuda e tamén aos bombeiros que acoden a salvala», señalan en el comunicado, en el que recuerdan que detrás de cada casco hay una persona y detrás de cada profesional, una familia que espera su regreso a casa.
Una advertencia, no una queja
Los bomberos de Ferrol insisten en que su mensaje no es una queja ni una crítica a otros servicios, sino una advertencia clara y responsable para que la ciudadanía y las administraciones sean conscientes de la gravedad de la situación actual.
«Isto non é unha crítica, é unha advertencia clara», subrayan, reclamando más medios y más personal como única vía para garantizar una respuesta eficaz y segura ante las emergencias.