
RAÚL SALGADO / ÁLVARO ALONSO | Ferrol | Sábado 20 febrero 2016 | 23:28
Borja Domínguez valoró tras la victoria del Racing que el Somozas «tenía un planteamiento claro, se encerraron los once». Los verdes apostaban por «manejar el balón con paciencia», pero «es muy difícil jugar contra once metidos atrás», señaló el futbolista a la prensa.
«Hemos estado en el partido hasta el final», subrayó Domínguez, que resalta el hecho de que se pueda meter «presión a los perseguidores». Ahora la «necesidad» está en su tejado, «ellos son los que tienen la presión». Relató la jugada que él culminó, aludiendo al «buen centro de Héber» que «rebotó en varios y me quedó suelto».
«No me acuerdo ni cómo la metí», bromeó el deportista, que suma un gol más a su cuenta personal para «ayudar al equipo». El tanto sirvió para «abrir el marcador», deseo que se antojaba «muy complicado». En su opinión, «la expulsión fue algo que nos dio vida», ya que «jugar contra diez y en el minuto que pasó fue decisivo».

En todo caso, evitó pronunciarse sobre la salida de Serge Leuko, ya que «estaba lejos de la jugada». No descuida que «queda una jornada menos» y ensalza la «ventaja bastante amplia sobre nuestros perseguidores». Toca «seguir así».