
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Martes 13 septiembre 2016 | 19:15
La caravana del PSOE se detuvo en Ferrol. Rodeado del cortejo habitual y del despliegue mediático más amplio por ser campaña electoral, Pedro Sánchez compartió mesa con militancia y simpatizantes de su formación en una ciudad que no es menor. Es «la tierra de nuestro padre fundador», el primer Pablo Iglesias.
Cinco minutos de antelación, virtud que escasea en la clase política. Llegó, accedió al servicio y acabó entrando entre aplausos en el comedor de la cafetería del recinto ferial de Punta Arnela. Cerca de 300 personas, indicó la propia responsable local del partido. Beatriz Sestayo hizo de presentadora, aludiendo también a la «tierra natal» del primer socialista.
A Sánchez le transmitió «fortaleza» y «ánimo por soportar todas as presións» ante las que cree que resiste. Respuesta, desde el público: el primer grito de «presidente». Palabras para Xocas, que viene siendo Leiceaga: tiene una «folla de ruta para este país» definida por una «política sen frivolidades».

Alcaldes, portavoces y anónimos llenan un salón en el que hacen piña. Estampa de lleno en la que se aúnan el optimismo y la incertidumbre con poco que se acerque la oreja. Tiene Sánchez la «forza do socialismo ferrolán», dice Sestayo, que recuerda a los trabajadores del FIMO en el que están, los que protestaban cuando allí mismo celebraron en su día la Festa da Rosa.
La teniente de alcalde ve a la vetusta Feria de Muestras «símbolo de prosperidade» y vaticina que «abrirá as súas portas en breve». Saca el estoque y afea a Feijoo su «falla de escrúpulos vergoñenta» cuando refiere acciones sociales y denuncia «meses de espera» por la Risga o «desafiuzamentos». No ve más que un «Sálvame bastante degradante» en su primera plana.
Cada afiliado o próximo a la causa ocupa su sitio, familias bien definidas en cada zona de la estancia. Mezclas, las justas. Los regidores del PSOE en la comarca, a centímetros del líder. Sigue Beatriz Sestayo, que carga contra la «caixiña aos recén nacidos» con que obsequia la Xunta y compromete un «proxecto de futuro viable para a nosa terra».

Xoaquín Fernández Leiceaga abrió su discurso entre esos mismos gritos de «presidente» y prometió «dez días intensos de traballo» para lograr un «resultado magnífico o 25 de setembro». Tras el debate de este lunes, se quería escuchar su pronunciamiento. Algunos comensales pedían silencio. Expresó su impresión de un Feijoo «sobrado» al principio y «preocupado» al final.
Cree que el popular acudió a «defender a súa xestión» de una «Galicia magnífica» en la que está «case todo resolto». A su juicio, para el conservador el paro supone un mero «problema residual», pero esa idea «contrasta co que atopo; temos outra Galicia diferente». Es la que ve «unha Galicia que ten máis dificultades, problemas para chegar a fin de mes».
Habló de los que «teñen que marchar» por «salarios que non permiten vivir dignamente» y citó a los dependientes sin prestación de la «Galicia real, non a que pintou Feijoo». Propone «resposta a eses problemas», pero también a intereses de alcance estatal; véase las pensiones: «O Goberno de Zapatero, que era tan derrochador, deixou 70.000 millóns na caixa das pensións».

Ahora, reprocha Leiceaga, «apenas quedan recursos». Lo dice desde una comunidad autónoma en la que «un de cada tres» ciudadanos dependen de ellas y asisten al que define como problema de sostenibilidad de ese esquema. Entra de forma difusa en la realidad comarcal, que tampoco atacará con determinación Pedro Sánchez.
Se ciñe al paro, con una «taxa máis alta que no conxunto de Galicia», y la propuesta de recuperar el Plan Ferrol. Ya en un nivel que sirve aquí y en el resto de Galicia, el PSdeG sugiere «incentivos» para «crear emprego», pero esto es política. Confrontar con el rival: «Feijoo é máis do Partido Popular que Fraga; débelle todo aos 26 anos que leva subido ao coche oficial».
Subraya que «Feijoo é a política de Rajoy e Montoro por moito que se esconda». Reivindica la gratuidad de los libros de texto y deja una pequeña pincelada sobre el naval. Continúa en clave gallega y cierra anunciando un «plan de emprego dirixido aos xoves e parados de longa duración» antes de dar paso a su superior.