M. CORRAL | Ferrol | Viernes 7 mayo 2021 | 9:00
Como colofón a una intensa jornada de huelga que empezó en la noche del miércoles, los 24 despedidos de Cándido Hermida —podrían ser ya 25 a falta de confirmación—, han recibido el espaldarazo de la ciudadanía en la concentración que han celebrado al final del día en la plaza de Armas de Ferrol.
Más de un millar de personas quisieron brindar su apoyo a la plantilla. Entre ellas se encontraba el diputado del BNG en el Parlamento e Galicia, Mon Fernández; así como los ediles de Ferrol en Común, Jorge Suárez y Suso Basterrechea, y también los concejales nacionalistas Iván Rivas y María do Mar López.
Dos días antes de la convocatoria, la empresa envió una circular en la que decía mostrar su «máximo respeto» al derecho de huelga, pidiendo que también se garantizase el derecho de quien quería trabajar y transmitiendo a la plantilla «la máxima tranquilidad en estos momentos».
También han querido «desmentir los mensajes que se están publicando sobre el empeoramiento de las condiciones de trabajo y sobre los despidos». Los comités de empresa —convocantes de la huelga a través de los sindicatos CCOO, CIG y UGT— han censurado este comunicado porque creen que es un intento de «coacción».
Denuncian «a ocultación do punto máis importante, que é o de non ter chegado a ningún acordo satisfatorio nas negociacións e reunións que se levaron a cabo co obxecto fundamenal de acadar a readmisión dos 24 compañeiros despedidos».
«Isto segue, estamos fortes»
Después de leer sendos comunicados y la carta que enviaron a Cándido Hermida ya en 2020, algunos de los trabajadores concentrados han respondido a las preguntas de Ferrol360 con la alegría de saberse respaldados por tanta gente: «Non agardabamos esta resposta, é a hostia».
La jornada ha transcurrido tranquila, sin incidentes y con un mayor seguimiento del que esperaban: «En Valdoviño pararon case todos e nas do metal tamén bastantes. Onde traballou máis xente foi na máis grande de Río do Pozo».
Incluso los compañeros que están montando tiendas fuera, a los que ellos mismos habían pedido que no parasen porque entre dietas y otros gastos podrían dejar de percibir de 300 a 500 euros, han mostrado su solidaridad con parones puntuales y fotografías.
La unión de los trabajadores
«Moitos dos que entraron a traballar son de ETTs, traballadores temporais. Outros non pararon por medo e outros porque son uns insolidarios», explica Daniel Bonome, portavoz de los afectados. Todos destacan, no obstante, que están satisfechos con la unión que su lucha está generando.
«Isto non pasa só en Cándido Hermida, é a situación de moitas empresas e parece que a comarca está máis unida agora. A ver se lles abre os ollos. Temos que apoiarnos, unirnos nas empresas. Iso é unha marabilla», dicen, avanzando que este viernes estarán en la rotonda de entrada en Río do Pozo.
Desde el lunes planificarán el resto de movilizaciones para hacer «cousas máis concretas», pero advierten que esto no significa que cejen en su empeño de conseguir la readmisión: «Baixar os brazos non é unha opción. Que non pensen que isto acabouse hoxe co día de folga. Isto segue, estamos fortes».