
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Miércoles 30 marzo 2016 | 16:58
En superficie artificial ha trabajado este miércoles la primera plantilla del Racing, que ha cerrado dos días de descanso y ya piensa en el Tudelano. El mal estado del anexo tras las lluvias de las últimas jornadas ha llevado al grupo a la entrada del complejo de A Malata, en donde han entrenado durante dos horas.
Pese a que el agua también ha dejado efectos en algunas zonas del campo principal, se espera que el plantel realice allí su habitual partidillo de los jueves. La salida del vestuario no se demoró, alternando los jugadores entre el pequeño recinto y el interior del estadio para combinar la estrategia con la faena estrictamente física.
Algunas caídas como efecto inevitable de la persistente llovizna, con Joselu apartado de nuevo del grueso del plantel como medida de precaución por la superficie de trabajo. No ha sido la suya la única ausencia, ya que José Manuel Catalá directamente aparecía con ropa de calle. Las consecuencias de un proceso febril le han llevado a ser baja en la sesión.

Mientras, Víctor Vázquez abandonaba con antelación el lugar junto al fisioterapeuta, Asís Garrido. Un pequeño golpe, sin mayor importancia, era la causa. Por lo demás, ha actuado con normalidad el grupo. Miguel Ángel Tena recuperará el domingo a Borja Domínguez y Diego Vela, que no jugaron en Cáceres por sendos castigos federativos.
Por contra, Jon Ander Garrido no podrá formar este fin de semana por el mismo motivo. Junto a los habitualmente disponibles, ofrecen cada vez mejores sensaciones Juan Martínez y Sergio Cabanelas, incorporados a la dinámica general. A falta de perfilar la estrategia para recibir al duro cuadro navarro, Tena ha alternado claras consignas con Fran Beade.
Técnico y preparador físico soportaban con estoicidad las gotas, solicitando el segundo incorporación al ataque, claridad al encarar la rotación o la necesidad de propiciar transiciones hasta lograr la conexión adecuada. «Vamos rotando al trote; sigue al ataque», arengaba un Beade convencido de que «no es obligatorio conectar».

El levantino volvía a su clásica reclamación: «Hay que hacer goles». Además, apelaba al «juego corto» mientras despuntaba un lanzado Diego Vela y un simplemente imparable Nano Macedo. Kike Márquez buscaba el lucimiento en sus acciones para seguir reivindicándose y Román Golobart irrumpía con patadón y gol.
«Tres contra dos, rápido», espetaba el cuerpo técnico, que también demandaba intensidad mientras el propio Tena se sumaba al ejercicio como un jugador más. Como de costumbre, la agenda verde incluye entrenamientos desde las 10:30 horas en A Malata tanto jueves como viernes y sábado de cara al duelo del domingo en ese mismo recinto (17:00).