
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Jueves 5 abril 2018 | 22:40
El primer escalón hacia el título ya está pintado de blanco. Desde el trabajo de grupo y con brillo para todas sus integrantes, el Star Center Uni arrancó la enésima sonrisa a un público acostumbrado a la gloria. Sin ruborizarse. Ganó por 75-57 al Lointek Gernika Bizkaia, que les espera este domingo en Euskadi.
Abonadas a los récords las de Lino López, parecía desde un inicio que quisiesen nuevas letras doradas en su hoja de servicios. Una soberbia Jamie Scott, elegante y letal, empató a 19 puntos con una Alexis Prince de disfraz reconocible, no abandona su rol mixto a base de calma teórica y garra intimidatoria.
Todo esto, sin Rachael Vanderwal, convocada por la selección británica. Y casi sin palabras, porque ya no queda mucho más por contar de un equipo que regala caviar a cada uno de sus seguidores en Esteiro, caldera vestida de un mismo colorido.

Directas al aro, María Araújo se echó otra vez la responsabilidad a la espalda. Obsequió con su estimulante acción para abrir el camino, pero también con pequeñas grandes perlas. Robos y efectividad máxima contra un rival titubeante, pero armado en condiciones.
El 25-15 del primer cuarto, como los demás parciales, no cayeron del cielo. Fueron el resultado de mucho trabajo y del efecto arrastre de una grada que hizo cola para ocupar sus asientos. Ese período de arranque ya fue el pistoletazo de salida de la mejor Jamie Scott.
Nadie desentonó a las órdenes de López, reincorporado con su habitual sonrisa tras la ausencia del sábado. Una retaguardia bien definida, oportunidades bien sustanciadas y reflejos a prueba de bomba como receta de raza.

De repente, Bea Sánchez. Su lesión quedó en el olvido sobre la pista. Renació y fue indispensable. Al descanso, un 41-29 que ya dejaba una impresión certera sobre lo que estaba ocurriendo. Reaccionó a fuego lento el Lointek Gernika Bizkaia, impotente ante una apisonadora.
El desgaste no hizo mella en el grupo anfitrión, sometido a un régimen de meditadas y correctas rotaciones. Agrandando la leyenda de un plantel de fe, de creencia en sí mismas, los leves fallos detectados se enmendaban en vivo y en directo.
Quedaban prácticamente ocultos. Víctimas de una superioridad notoria, las visitantes no inyectaron todo lo que habría servido para revitalizar su sistema. Las últimas evoluciones ferrolanas, aplaudidas a modo de pase de torero. Épica. Inmensas.

De menos a mucho más, al calor de ovaciones cuando hay relevos. Palmas y en pie. Humildad y constancia, saber que se puede. El azar frustró a las de Euskadi e impidió que se confirmase un atisbo de apagón universitario. Volvía María Araújo y sus compañeras la respaldaban para recomponer el dibujo.
¿Miedo? Respuesta precisa para despejarlo. Triples y descaro. Asoma Ana Calvo, Alexis Prince vuelve a clavar su lanzamiento y la intensidad de fuego atrás tiene prestigio en primera línea como ayudante. Nunca te aburres de aplaudir en Esteiro. Nunca dejas de estar cómodo en esta nube.
(Fotos: Mero Barral© / 13fotos – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)