FERROL360 | Viernes 2 septiembre 2016 | 10:30
Los ferrolanos cuando nos lo proponemos podemos molar y mucho. Prueba de ello es el video-pregón de las Fiestas, que desprende un buen rollo que contagia al instante. Escuchar a pequeños y mayores hablando en positivo de la ciudad es un chute de ferrolanismo más que necesario, tanto para los que vivimos aquí como para los que se han tenido que marchar.
Que Ferrol Mola queda muy claro en el vídeo que el Concello proyectó el pasado miércoles en la plaza de Amboage, al término de las Fiestas. ¿Qué han destacado los ferrolanos de su ciudad? Su comodidad para ir de un lado a otro -eso lo saben bien y lo valoran los que viven en ciudades grandes-, su maravillosa arquitectura, sus plazas, bueno… la de Amboage y Armas, de la de España ni pío…
Pasear por las calles de Ferrol, el parque Raíña Sofía, el barrio de Canido ¡Opa Canido!, el de Caranza. Los ferrolanos no se podía olvidar de sus tradiciones: cantar en los bares, las Pepitas, la Semana Santa y su exquisita gastronomía.
Pero si de algo sacamos pecho aquí es de nuestras playas, del surf, de la ría, del privilegiado entorno natural en el que vivimos. ¿Y qué sería de Ferrol sin la morriña. Sin acordarnos de los que se van y no dejan de contar las horas para volver?
Y es que esta ciudad tiene algo que encandila, que te atrapa, que se cuela en tu memoria y en tus emociones cuando te alejas un poco. Serán sus aromas, su colores, sus sonidos y, como no, sus gentes. Por eso no es de extrañar que algunos lo tengan claro y aseguren que aquí nací y aquí quiero quedarme. Y si un niño dice que Ferrol es el paraíso, ¿quién se atreve a contradecirlo?