FERROL360 | Lunes 9 noviembre 2015 | 18:16
La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Ferrolterra ha convocado para este martes día 10 de noviembre una concentración en los Juzgados de Ferrol para apoyar a un matrimonio que se enfrenta a un juicio de desahucio.
Será a las 11:00 horas y desde la plataforma animan al tejido asociativo de la comarca a unirse a la acción de protesta para «que se saiba nos xulgados de Ferrol que non é un campo abonado para os bancos onde, como ata agora, fixeron o seu libre albedrío».
«Non nos imos a deixar vencer e que chegaremos ata o final na loita polos nosos dereitos. Si pódese», manifiestan desde PAH Ferrolterra, confirmando que estará presente STOP Desafiuzamentos de la Rede de Apoio Mutuo de Ferrolterra y que podría acudir, si su agenda lo permite, el alcalde de Ferrol, Jorge Suárez.
Los letrados vascos Maite Ortiz y José María Erauskín, del gabinete de abogados Res de San Sebastián, serán los encargados de defender los intereses de la familia ferrolana, ofreciendo sus servicios de manera desinteresada. Son dos profesionales prestigiosos que ya han logrado sentencias anulando las cláusulas suelo y la retroactividad en préstamos hipotecarios.
El Banco Santander promueve el procedimiento
El matrimonio afectado, que ya había perdido otra vivienda por una deuda de 3.000 euros con Caixa Galicia y que forma parte de la PAH, se enfrenta a una ejecución de desahucio puesta en marcha por el Banco Santander, al que le deben un importe cercano a los 130.000 euros.
Según la versión de la pareja, firmaron un préstamo hipotecario en 2004 para comprar una nueva vivienda, que han estado pagando hasta el pasado año. En un comienzo en cuotas de unos 1.000 euros al mes hasta el año 2007, cuando el negocio de la mujer empezó a flaquear y el hombre sólo cobraba su ayuda de parado de larga duración.
Es entonces cuando negociaron con el banco una ampliación de hipoteca que les fijaba la cuota en algo más de 400 euros. Tras la nueva norma estatal aceptaron posteriormente una reestructuración del crédito que les permitía pagar 90 euros durante los siguientes cinco años. En medio de ese plazo es donde el matrimonio dice haberse topado inmersos en el juicio por desahucio «sin esperárselo».