MARTA CORRAL | Narón | Viernes 17 abril 2020 | 19:57
Una mascarilla quirúrgica y la misma bata para atender a cuatro o cinco usuarios por turno. Esta es la realidad de las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio de Narón que están contratadas por la empresa Clece. Después de intentar en vano que les facilitasen medidas de protección, ahora tienen que repartirse las pantallas y otros materiales que les van donando en el aparcamiento de un supermercado.
«Quisimos agilizar el reparto desde la oficina, pero la empresa se negó al no ser material homologado, así que hemos pedido permiso al Concello de Narón para distribuirlas en el aparcamiento del Gadis», explica la presidenta del comité de empresa, Mari Doce. Ella y sus compañeras entran a diario en los domicilios totalmente desprotegidas contra el virus con el consecuente riesgo para ellas y los usuarios.
«Nos dicen que no hay más material e incluso, en una ocasión, me dijeron que no lo necesitábamos. Pero es que hay usuarios que te ven llegar así y te miran con miedo, piensan que les puedes contagiar. Se han dado casos de bajas voluntarias del servicio porque no se sienten seguros», afirma. A Doce esto le parecería más comprensible si se tratara de una empresa pequeña, «pero siendo Clece es increíble que no nos proteja».
Una queja del Concello a Clece
Avanza la trabajadora que el Concello de Narón trasladará una queja a la empresa y reitera que la responsabilidad única es de Clece y no del Consistorio: «Estamos en una situación muy precaria y, como siempre, lo pagamos las trabajadoras. Nosotras también tenemos familia, pertenecemos a un sector ya muy invisibilizado de antes, pero lo que estamos sufriendo ahora es inadmisible».
La empresa, el pasado 20 de marzo, anunciaba en sus redes sociales que su prioridad era «la seguridad y protección de nuestros trabajadores y usuarios y seguimos escrupulosamente las recomendaciones de las autoridades sanitarias» y se justificaba apelando al «desabastecimiento en el mercado» como «el principal obstáculo para poder contar con los equipos de protección necesarios».
Aseguran que llevan desde enero gestionando el material, una fecha un tanto sorprendente ya que el estado de alarma se decretó a mediados de marzo, y añaden que han comprado «más de 720.000 equipos de protección individual» pero en aquel momento, subrayaban, estaban «a expensas de lo que el Ministerio de Sanidad determine respecto al suministro de dicho material sanitario».
La crítica rotunda de CCOO
La Federación de Construcción y Servicios de CCOO en Ferrol y comarca ha venido denunciando hasta en dos ocasiones en esta semana que el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) en Ferrolterra no cuenta con medidas preventivas para sus plantillas en la comarca, que se elevan a 500 trabajadoras registradas.
«Las empresas adjudicatarias de los diferentes SAD de la zona que no han estado a la altura y no han querido ver la realidad que tienen miles de familias de la zona y de toda Galicia y los trabajadores que los atienden», critica el sindicalista Alejandro Bello.
Incide en que el material que le está llegando a las trabajadoras es a través de los concellos y denuncia «el pasotismo de las empresas y de grandes multinacionales como Clece al respecto de este tema, responsabilizando también a la Xunta de Galicia».
Test para todas las trabajadoras
Instan a la Consellería de Sanidade y a los concellos a que fomenten y exijan la entrega de guantes de nitrilo, batas desechables y mascarillas suficientes para que cada equipo sea usado en un solo domicilio por cada trabajadora. Piden que se evalúen las medidas tomadas por cada empresa y se rescindan los contratos si estas no cumplen con la seguridad de sus trabajadoras.
Además, desde CCOO, trasladan a la Consellería la necesidad de realizar la prueba del coronavirus a todas las plantillas de ayuda a domicilio de Galicia: «Es inadmisible que la Administración no proteja a quien cuida de la salud de los nuestros y de los que más riesgo tienen de padecer y sufrir la enfermedad», lamenta Bello.