
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Martes 6 noviembre 2018 | 23:05
«Parecía que no había terminado el partido del sábado». No le faltaba razón a Diego Ríos. Enfundado en su camiseta de alta sociedad, O Parrulo exhibió parcialmente la deseada versión A, acuñada por el propio técnico. Su mejor cara, de nuevo ante la afición de A Malata.
La generación de «situaciones de peligro» fue posible, con pasajes de individualidades y juego colectivo, pero también se llegó a una «defensa cerca de nuestra portería». Las carencias, a su juicio, se enmarcan en un «tema físico justificable» por la alta exigencia de los últimos días.
En torno a la apuesta por el portero-jugador, insistió en su idoneidad y en que repetiría esa estrategia pese a algunos fallos. El equipo lo «estaba pasando mal» y era una salida adecuada. Consideró, además, que tuvieron «demasiada prisa» por lograr el segundo gol.

«Nos interesaba romper el ritmo del Barça y lo conseguimos; llegamos a ese final acertado», apostilló Ríos, que ensalzó que el «equipo estuvo hasta el final». Se metieron «otra vez en el partido». Pese al «esfuerzo» acumulado entre esta cita y la del sábado pasado, vio al plantel a la altura de un evento de este tipo.
Aplaudió el rendimiento ante un Barça de un «perfil» muy definido y con un duelo «entre semana». Admitió que con ciertos cambios «se vuelve más feo para el espectador» un enfrentamiento así, aunque eso no minó las ganas de la hinchada. Sus jugadores, mientras, «confiaron hasta el final; en muchos momentos se vio la versión A».
El de Lugo piensa ya en lo importante, en las tres siguientes jornadas ligueras: «Van a ser muy importantes». Aludió a las «aspiraciones de terminar la primera parte más tranquilos; lo pudimos hacer mejor, estábamos muy cansados». Un desenlace claro: «Estoy muy contento, orgulloso».
(Fotos: Mero Barral© – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)