
RAÚL SALGADO | Ferrol | Martes 21 agosto 2018 | 19:40
Llamado nada menos que a defender la portería del Racing, Diego Rivas ha coincidido en la apreciación que buena parte de la plantilla ofrece sobre la nueva etapa que abre el club. En rueda de prensa, ha hablado este martes de la existencia de «bastante ilusión», pero remarcando aquellos puntos pendientes de resolución.
Por ejemplo, ha dicho que faltan «cosas por mejorar» por tratarse de un equipo renovado y de un entrenador que también debuta en A Malata. «Se han visto bases de este Racing, el equipo está preparado para competir», ha opinado el cancerbero, para quien toca «crecer» todavía más y atender a aquellos «detalles por pulir».
Evita incidir en la relevancia del tramo inicial del campeonato porque hay «comienzos horribles» que desembocan en desenlaces que rozan la genialidad. Eso sí, llama la atención sobre el hecho de que el «objetivo principal» no se logrará hasta junio si todo marcha bien; es decir, hay muchos meses por delante.
«Nos gustaría ganar todos los partidos, pero va a haber momentos difíciles», ha considerado. Prevé «10 meses» de dura batalla. Lejos de aludir al Somozas, primer rival liguero este mismo domingo, ha estimado que Emilio Larraz está centrándose por ahora «bastante en lo nuestro»; por ejemplo, en «corregir cosas» vistas esta pretemporada para «mejorar».
Arranque liguero
En todo caso, desvela sobre el contrincante que Stili «trabaja muy bien» y que los verdiblancos formarán un grupo «motivado» por estrenarse «en casa ante un rival fuerte» y por el hecho de ser «vecinos». ¿En qué trabaja el Racing a día de hoy? Sin ir más lejos, en los «aspectos defensivos», ya que le toca acostumbrarse a nuevos compañeros en las cercanías de su portería.
La finalidad, que sean «un bloque unido, un equipo sólido»; la realidad vigente, están «aclimatándose» para rendir en plenitud y poder «saber qué viene bien a cada compañero». En su regreso a casa, Rivas confiesa que existe un mayor «grado de responsabilidad» para los guardametas y ha insistido en que Ian Mackay «es un gran portero».
Tras la marcha del coruñés y su propio retorno, tiene clara su meta: «No vengo a hacer olvidar a nadie». Quiere trabajar «duro para que se me recuerde» como alguien entregado a su labor y refiere su intención de «aislarme» de posibles presiones adicionales por ser de casa. Deja claro, además, que ha sido recibido con «mucho cariño, me dan muchos ánimos».
Para el naronés, no está «todavía al mejor nivel ninguno» de los integrantes del vestuario, pero es «cuestión de tiempo». Por último, aboga por «llegar a junio al mejor nivel que podamos»; por lo pronto, su agenda incluye doble sesión este miércoles y citas matinales hasta la víspera del derbi.