La tala de árboles en la plaza de Rosalía, en Ferrol, ha generado una fuerte contestación política por parte de la oposición municipal, con PSOE y BNG coincidiendo en criticar la actuación del gobierno local de Rey Varela y en reclamar explicaciones sobre la intervención realizada en este espacio urbano.
El portavoz del BNG, Iván Rivas, censuró la decisión del ejecutivo municipal de eliminar la masa arbórea existente en la plaza, lamentando lo que considera una nueva actuación dentro de una dinámica de retirada de arbolado en distintos puntos de la ciudad.
Rivas subrayó que la vegetación urbana es un elemento clave en el desarrollo de ciudades sostenibles y recordó que Ferrol presenta un déficit significativo de zonas verdes en sus núcleos urbanos. En esta línea, enmarcó esta actuación en una tendencia que su formación ya había señalado en otros espacios como el paseo de Irmandiños, vinculándola a una falta de planificación en la gestión del arbolado.
El BNG defiende que en cualquier proceso de urbanización debería priorizarse el mantenimiento o traslado de los árboles antes de proceder a su tala, especialmente cuando, según denuncian, no existen argumentos técnicos suficientes que lo justifiquen.
Por su parte, el Grupo Municipal Socialista también mostró su rechazo a la intervención en la plaza de Rosalía. Su portavoz, Ángel Mato, calificó la actuación como una muestra de políticas medioambientales “propias de otro siglo” y criticó el modelo urbano del gobierno local, al que acusó de priorizar la eliminación del arbolado frente a su integración.
Mato afirmó que la decisión se habría adoptado sin afección directa a viviendas ni una justificación clara, y sin explorar alternativas para conservar los ejemplares existentes. El dirigente socialista llegó a hablar de un «Gobierno de la motosierra», al considerar que existe una dinámica repetida en diferentes zonas de la ciudad.
El PSOE enmarca esta situación en actuaciones previas en espacios como Mougá, Irmandiños o Caranza, que, según señalan, evidencian un patrón de eliminación de arbolado urbano en lugar de su preservación en los proyectos de transformación.
Ambas formaciones coinciden en advertir de la pérdida de zonas verdes y sombra en el espacio público, en un contexto de cambio climático en el que consideran necesario reforzar la presencia de vegetación urbana para mejorar la calidad del aire y la habitabilidad de la ciudad.
BNG y PSOE alertan además del posible malestar vecinal generado por la actuación, al considerar que se han reducido espacios de sombra sin suficiente información ni participación ciudadana.
La oposición reclama al gobierno local una mayor planificación en la gestión del arbolado urbano y un cambio de enfoque que priorice su conservación e integración en los proyectos de transformación de los espacios públicos de Ferrol.
