FERROL360 | Sábado 9 abril 2022 | 9:19
Fueron 1.083 días los que se sucedieron desde el último Domingo de Resurrección en el que hubo procesiones, el de 2019, y este pasado Viernes de Dolores, cuando la cofradía del mismo nombre pudo finalizar el septenario recorriendo con la Dolorosa las calles del centro de Ferrol como preludio de la Semana Santa más esperada.
La lluvia que cayó incesante por la mañana dio la tregua suficiente para que decenas de cofrades, todavía sin sus hábitos penitenciales, acompañasen a la titular junto a la Banda Ferrol de la Cofradía de Dolores y fuesen turnando sus hombros para cargar, al fin, con el peso de la Semana Grande de nuestra ciudad.
Durante la procesión, que salió de San Julián para recorrer Magdalena y Real hasta retornar de nuevo al templo, se pudo ver en primicia el nuevo estandarte de la Cofradía de Dolores. Explica la hermandad que se decidieron a hacerlo porque el paso del tiempo había deteriorado la bandera que normalmente portan en el cortejo.
Así, se han decidido por un bacalao para que se aprecie la heráldica, que mantiene el mismo esquema de la bandera con el anagrama de la cofradía, formado por los dos escudos ovalados de los titulares, pero excluyendo la grafía. Está bordada en oro y hecha a mano, un trabajo de José Carlos Arcos de la Rosa.
