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Ecos do Sur retrata en una investigación la conducta de los jóvenes gallegos ante la prostitución: porno, drogas y agresividad

En el Día Mundial Contra la Trata de Personas, desde Ecos do Sur comparten el estudio realizado sobre prostitución en Galicia

FERROL360 | Martes 30 de julio de 2024 | 11:40

El 1 de agosto comienzan infinidad de fiestas patronales en toda Galicia, y miles de jóvenes se acercarán  por primera vez a un club y ya no lo dejarán en toda su vida, con las consecuencias que eso tendrá para ellos, para las mujeres vulnerables víctimas de trata y para la sociedad igualitaria a la que aspiramos.

Es una afirmación dura pero cierta, a la luz de los datos de informes cuantitativos, respaldado por los testimonios de las entrevistadas para este informe realizado por la ONG Ecos do Sur, mujeres extranjeras que están siendo explotadas sexualmente en Galicia.

En el Día Mundial Contra la Trata de Personas que se conmemora hoy 30 de julio, Ecos do Sur lanza una serie de acciones informativas y de sensibilización centradas en un problema creciente: el uso que los jóvenes gallegos hacen de la prostitución.

Tras el estudio de los datos disponibles, y contando con la información proporcionada por mujeres explotadas sexualmente en clubes y pisos de Galicia, es necesario llamar la atención sobre que lo hombres que recurren a la prostitucion son cada vez más jóvenes, más violentos y normalizan la prostitución como una actividad de ocio más, sin ser conscientes del sufrimiento que hay detrás.

De los datos recabados podemos sacar algunas conclusiones: La primera tiene que ver con la iniciación e incremento, una característica de la prostitución en Galicia es la carencia de datos oficiales. A diferencia de otras comunidades, en Galicia no existen estudios recientes sobre la edad y perfil del hombre que acude a la prostitución.

Sin embargo, en toda España diferentes investigaciones y las asociaciones que asisten a las víctimas de trata constatan un descenso progresivo en la edad a la que los hombres acuden a la prostitución, algo que confirman las mujeres entrevistadas por Ecos do Sur.

Los jóvenes que acuden por primera vez a un club o piso a menudo lo hacen empujados por amigos o incluso familiares, como parte de un «regalo» o «rito de paso». Además, cada vez es más frecuente tener la primera experiencia sexual con una mujer prostituída y esto va ligado a dos características. Por una parte, la presión del grupo o familiar, que empuja a los jóvenes a iniciarse aún con dudas y pasando una experiencia de temor y nervios.

Por otra parte, esa experiencia es una espita para el «enganche», ya que el cliente joven suele repetir y adquiere un hábito que mantendrá el resto de su vida, este aspecto es especialmente peligroso por cuanto condiciona un futuro en el que seguirá existiendo demanda de prostitución, y, por lo tanto, un futuro de explotación sexual para las mujeres más vulnerables.

Los foros sobre prostitución en Galicia recogen comentarios de jóvenes que se inician y piden consejo a los “veteranos”, que les “tutorizan” en asuntos como la manera de detectar si una mujer está en situación de necesidad y las estrategias para conseguir que les rebaje el precio.

El tono de los comentarios en estos foros recuerda a los contenidos de la manosfera, en los que el desprecio, la cosificación y los ataques hacia las mujeres son la norma.

Otras mujeres entrevistadas inciden en las bajas edades, siendo algunos incluso menores cuando acuden o son llevados por primera vez. No llegan sin conocimiento: saben que no le permitirán entrar en los clubes, por lo que consultan los anuncios y recurren a los pisos donde las mujeres son explotadas por proxenetas, donde hay menos control.

  La agresividad es otra conducta que se repite

La relación entre jóvenes que acuden a la prostitución y violencia viene siendo constatada en los últimos años por muchas de las organizaciones que trabajan en este ámbito. Así, las mujeres entrevistadas manifiestan cierto rechazo a los jóvenes, dadas las experiencias vividas con algunos de ellos, en las que la alta exigencia y la agresividad son la nota común.

Tanto los expertos como las víctimas de trata entrevistadas achacan a la pornografía la violencia de los jóvenes en el trato hacia ellas. Según el estudio ‘La percepción de la pornografía entre los jóvenes adolescentes en Galicia’ (García Marín, Gómez Vázquez, Curros Espiño y Soto Casás, USC, 2023),  el 48% de los menores gallegos comienzan a ver pornografía antes de los 12 años.

La exposición a contenidos extremos y el consumo compulsivo de pornografía desde edades tempranas están directamente relacionados con la exigencia agresiva y el consumo de prostitución, pues al carecer muchos millennials de una base en educación sexual, las webs de porno se convierten en sus referentes. Acudir a la prostitución para satisfacer intereses sexuales basados en esa irrealidad es un paso que se explica como “natural”.

Aumento del consumo de drogas

Los jóvenes a menudo acuden a los clubes y pisos tras haber consumido grandes cantidades de drogas y alcohol, lo que incrementa la agresividad. Hay que considerar que el consumo de cocaína se duplicó en dos años en Galicia hasta alcanzar el máximo histórico: un 14,1 por ciento de la población entre 15 y 64 años reconoce que ha probado alguna vez la sustancia (encuesta realizada por el Plan Nacional sobre Drogas). De estos, más de un tercio la probaron antes de los 17 años.

Uno de los problemas que sugiere la relación entre los jóvenes gallegos y la prostitución es que la entienden como cualquier otro producto de consumo, dentro de una ética hedonista enfocada al disfrute y al ocio. Esto les lleva a bloquear completamente la empatía hacia las mujeres en situación de prostitución y a pasar por alto la situación de explotación que viven, y está relacionado con sus altos niveles de exigencia hacia ellas.

 Cualquier celebración supone una disculpa para acudir a clubes y pisos, y por eso ahora, en verano y con fiestas en toda la geografía gallega, se produce un momento crítico.

Ecos do Sur es una ONG que trabaja para que la convivencia entre personas de orígenes diversos y con realidades distintas fructifique en una sociedad más próspera, más justa y orgullosa de su diversidad. Por eso, desde 1991 lucha contra la exclusión social especialmente vinculada al acceso a derechos de ciudadanía y participación.