RAÚL SALGADO | @raulsalgado | As Somozas | Domingo 2 noviembre 2014 | 20:27
La garra del Somozas salió a relucir en la segunda parte, de forma muy evidente. Sin embargo, el botín se marchó a tierras asturianas. Derrota del conjunto de Míchel Alonso este domingo en el Alcalde Manuel Candocia por 0-2 ante la Unión Popular de Langreo, goles de Ortiz en el minuto 35 del primer tiempo y de Esteban en el 25 del segundo. Como es habitual, rozando el lleno en el antiguo Pardiñas.
Seguro en el centro del campo, el club minero supo esperar al despiste para ponerse por delante en el marcador. No fue tarea sencilla, ya que los de Ferrolterra presentaron un once de garantías en el que figuraba un Jordi Martí peligroso, pero que no encontraba conexiones adecuadas. Pablo Antas se reencontraba con su afición en plenitud, desbordando vitalidad y potencial físico.
Por su parte, Edy y Fiuza asumieron el control por detrás, pero el Langreo, sin grandes alardes, sabía desbordar en los instantes más peliagudos sus cinturones defensivos. Pablo Pérez Blanco, completando la citada retaguardia, sorprendió en el juego aéreo. Resurrección palmaria en el ecuador del tiempo definitivo, incorporando a un Joseba más apagado en los minutos iniciales como referente.
Tras el descanso ya se vieron las intenciones. Arrollador Héber Pena, obsesión asturiana, tras una floja primera mitad excesivamente centrada en la medular, volcándose el Somozas ante la portería visitante. En todo caso, fue capaz de mantener puntales básicos en las restantes líneas del juego para apagar posibles incendios. Reguero evitó alguno durante la alternancia de tensión e intentos relajados de la zona delantera.
Desgaste físico
Aunque el desgaste físico no fue patente desde la entusiasta grada, el cuadro anfitrión no se sobrepuso a los fallos del serio y solvente Langreo, como los que cuajó en lanzamientos largos. El escurridizo Diego Dopico deseaba frenar a la Unión Popular, incluso desde un enfoque ofensivo y con gran velocidad en la carrera, mientras se estrellaban las pretensiones ante la meta de Adrián Torre.
Empezó el asedio: primero Héber Pena, luego Luis Ángel; repele con dureza el Langreo. En las botas de Dopico estuvo otra clara y cercanísima opción de retener el empate, posibilidad que se desvaneció conforme la noche con hora cambiada tapaba el cielo casi despejado de As Somozas. No se alcanzaba la meta, pero curiosamente el dibujo táctico de Alonso se recompuso y ofreció buenas triangulaciones en la recta final.
Repitió Juan Martínez sobre el césped, de nuevo con buenas sensaciones. Cuando el duelo parecía abocado al 0-1 solitario, Esteban redondeó la cuenta con el segundo tanto. Fue en el 25 de la segunda parte, cuando parecía que ya no quedaban cartuchos ni minutos. Un muro cercaba los palos del Langreo. La próxima semana, visita a uno de los grandes: el Real Murcia. Duelo en La Condomina; minuto y resultado, que diría García.
