El BNG das Pontes ha reiterado su rechazo a la voladura de las torres de refrigeración de la antigua central de Endesa y reclama que la decisión se someta previamente a una consulta vecinal vinculante. La formación considera que la ciudadanía debe decidir sobre el futuro de unas instalaciones que forman parte de la historia industrial del municipio.
El proceso de demolición de las cuatro torres mediante explosivos, aplazado hasta este jueves 30 de julio, ha llevado a la Asemblea Local do BNG das Pontes a insistir en una posición que mantiene desde el anuncio del cierre de la central: conservar parte de las instalaciones para convertirlas en un motor de desarrollo económico, industrial y patrimonial.
La formación nacionalista recuerda que, desde el cierre de la planta, ha defendido tanto en el Parlamento como en el Concello un proyecto de transición que permita transformar el complejo en un centro gallego de referencia energética, combinando actividad industrial, investigación y memoria histórica.
Entre las propuestas del BNG figura conservar varios elementos emblemáticos de la antigua central. Plantea mantener una caldera, la sala de turbinas, la chimenea, dos torres de refrigeración y la sala de control para crear un Museo Galego da Electricidade. También propone destinar los edificios de oficinas y laboratorios a un Centro Galego de I+D+i e Competitividade do Almacenamento Enerxético y preservar las naves de mantenimiento para futuros proyectos industriales que generen empleo.
Asimismo, la formación apuesta por ceder al Concello las infraestructuras de captación, almacenamiento y distribución de agua, recuperar la titularidad pública de los terrenos liberados, aprovechar los 1.400 MW de capacidad de evacuación de la antigua central para nuevos proyectos industriales y exigir a Endesa y a la Xunta un nuevo Plano de Desenvolvemento que garantice el futuro económico de As Pontes.
El BNG das Pontes sostiene que varias de estas iniciativas fueron trasladadas al Pleno municipal. Según la formación, algunas salieron adelante por unanimidad, aunque aseguran que todavía no se han ejecutado, mientras que otras, como la celebración de un debate público abierto, no prosperaron al no contar con el apoyo de la mayoría absoluta del gobierno local del PSOE.
Como argumento para respaldar su petición, los nacionalistas recuerdan la encuesta realizada en febrero de 2025, en la que, según sus datos, el 57,6 % de las personas consultadas se mostró favorable a conservar parte de las instalaciones de la central, frente al 29,4 % que apostaba por la demolición y un 13,1 % que no expresó una opinión.
Ante la inminente voladura de las torres, el BNG vuelve a reclamar al Alcalde y al gobierno municipal del PSOE que convoquen una consulta ciudadana antes de continuar con el proceso. «O pobo debe decidir, é quen máis ordena; e o BNG acatará o resultado», concluye la formación.
