Hay áreas de un hospital que pasan desapercibidas para el paciente, pero que resultan imprescindibles para que todo funcione. La esterilización del material quirúrgico y el trabajo de Anatomía Patológica están entre ellas. Y en Ferrol acaban de dar un paso para reforzarlas.
El Área Sanitaria de Ferrol ha formalizado un contrato de 380.185 euros para incorporar nuevo equipamiento en el Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol, una actuación que ya ha sido publicada en el Portal de Contratos Públicos de Galicia.
La inversión permitirá sumar dos lavadoras termo desinfectadoras, un autoclave esterilizador a vapor y un procesador de tejidos. Equipos que no solo sustituyen a los anteriores, sino que aportan más capacidad y ciclos más rápidos, algo clave en el día a día hospitalario.
Desde la propia unidad lo explican en términos muy concretos: «incrementar tanto a capacidade, como aumentar igualmente a cantidade de lavados, xa que cada vez se producen máis intervencións». Además, destacan que «as novas lavadoras son máis versátiles e con maiores opcións de lavado».
Más actividad, más exigencia
El refuerzo llega en un contexto de aumento sostenido de la actividad. Solo en un año, el hospital maneja en torno a 139.000 paquetes esterilizados y realiza más de 6.500 ciclos de esterilización, una carga constante que exige equipos fiables y ágiles.
En este sentido, uno de los cambios más relevantes es que, además de sustituir maquinaria, se incorpora una nueva lavadora, lo que amplía directamente la capacidad del servicio y permite absorber mejor el volumen de trabajo.
El nuevo autoclave, por su parte, reemplazará a otro anterior con mayor rendimiento. Este tipo de dispositivo esteriliza mediante vapor a alta temperatura —121 o 134 grados— el material médico-quirúrgico, un proceso esencial para garantizar la seguridad en quirófano.
La mejora también alcanza al servicio de Anatomía Patológica, que renovará su procesador de tejidos. Se trata de un área central para todo el sistema sanitario, ya que en ella se analizan biopsias, citologías y piezas quirúrgicas, además de realizar autopsias.
Su volumen de trabajo es igualmente significativo: más de 43.000 estudios al año, lo que da idea de su papel en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades.
El contrato incluye no solo el suministro de los equipos, sino también su instalación, puesta en marcha, formación del personal y mantenimiento, lo que garantiza su funcionamiento desde el primer momento.
