
RAÚL SALGADO | Ferrol | Miércoles 21 septiembre 2016 | 14:57
Primero recayó el protagonismo en Ricardo Carvalho Calero y el Ferrol Rebelde, que tendrá tercera edición en 2017; ahora, turno para las Irmandades da Fala. El Concello impulsa una ruta cultural que discurre de la plaza de Amboage al Jofre, pasando por lugares tan emblemáticos como el Casino de la calle Real.
El concejal de Participación, Álvaro Montes, ha considerado este miércoles en la presentación de la iniciativa que hay en la historia de la ciudad mucho «máis que o Ferrol departamental, unha pegada no mundo moitas veces descoñecida». Diez centros educativos se beneficiarán en primera instancia de este proyecto, que se abrirá en octubre a la ciudadanía interesada.
Será los sábados 1, 8, 15, 22 y 29, con inicio a las 17:00 horas en Amboage. Con una duración de 90 minutos, los participantes tendrán que inscribirse previamente y de forma gratuita en el correo gnl@ferrol.es o en el teléfono 640651314. Marcos Abalde comandará estos recorridos, que incluyen hasta siete paradas.

Ha destacado la «achega que fixo Ferrol á cultura galega», ensalzando la figura del «ferrolán indignado» que impulsó las Irmandades, Aurelio Ribalta. Él mostró la «necesidade de cultivo da lingua» hace un siglo, idea «recollida por Vilar Ponte» y que derivó en la fundación de la primera Irmandade da Fala.
Un 11 de febrero de 1917 se celebró «por primeira vez en galego un acto público en Ferrol», un mitin en un antiguo cine en el colegio Tirso de Molina. Se une en ese relato histórico a figuras como Xaime Quintanilla, que vivía en la cercana calle Dolores. Allí ejercía también las funciones de «médico dos pobres», que compaginaba con tareas de «dinamizador» y «dramaturgo».
Quien fue primer alcalde republicano de la urbe naval auspició un «Sindicato do Traballo Galego», detalló Abalde, que destacó el afán de las Irmandades por vincularse con lo tradicional. Un ejemplo es su relación con el Toxos e Froles, decano de los coros gallegos; ambas partes mimaban «bandeira, himno» y «Día de Galicia».

Se logró entonces que el Toxos fuese un «coro mixto», como también alcanzó Quintanilla su pretensión de un libro de actas y publicidad en gallego por parte de la entidad. La ruta se detiene después en la que era sede de El Correo Gallego, periódico nacido en Ferrol. Llegó a sostener el rotativo que «defender o galego era un crime», observó Abalde.
Como réplica, nace la publicación Galicia desde la editora Céltiga, pionera en el uso del gallego. Surgen también las figuras de Imeldo Corral y Camilo Díaz Baliño o la obra de Castelao «Un ollo de vidro», también relacionada con la ciudad. La Sala de Conversas del Casino, añadió Marcos Abalde, merece igualmente un análisis.
No en vano, aloja un conjunto mural definido como la Capilla Sixtina gallega. La «maior expresión de pintura irmandiña» obligó a «máis dunha década» de faena, reproduciendo las flores de «toxo, xesta, castiñeiro» o «piñeiro». Su mentor, un Bello Piñeiro «precursor do ecoloxismo» y luego militante del Partido Galeguista. En el Casino pronunció una de las primeras conferencias en gallego.

El Jofre es el destino de la ruta. Las Irmandades quisieron dar «importancia ao teatro» en una localidad de contrastes y de fuerte empuje de los trabajadores de los astilleros. Sirvió el coliseo para reivindicar el uso de la lengua autóctona o representar textos atrevidos por entonces, como una obra sobre el adulterio femenino.
Aquel colectivo también acabó siendo una «escola de activistas», concretó Abalde. El alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, aboga por «gozar da cultura na rúa» y cree que se da respuesta así a «unha demanda» social. Propone «dignificar a memoria e a autoestima» de la urbe y subraya frente a estatuas del «Marqués de la Ensenada ou Capuchonciño» que «a historia de Ferrol é moito máis que iso».
En su opinión, los ferrolanos fueron «pioneiros en moitas cousas» y esa historia debe permanecer «viva». «Somos unha sociedade plural», agregó el regidor, que resalta el fruto de «moitos anos de loita colectiva».