FERROL360 | Lunes 3 junio 2019 | 19:19
Este martes comenzarán los trabajos de demolición de la iglesia nueva de Santa Mariña tras emitirse un expediente de ruina incoado por el departamento municipal de Urbanismo el pasado mes de diciembre.
Explican desde la Diócesis que el inmueble dejó de utilizarse como iglesia parroquial hace más de 15 años cuando, al ejecutar los trabajos de renovación de la cubierta, hubo que paralizarlos al constatarse el mal estado general de su estructura.
Informes técnicos posteriores dejaron en evidencia que no era posible la recuperación del edificio, que sufría diversas patologías derivadas de la baja calidad de los materiales utilizados en su construcción en los años cincuenta y sesenta.
Desde entonces, el culto parroquial volvió a la antigua iglesia, donde se mantiene a día de hoy. Del templo se retiraron los altares y la pila bautismal, así como todos los objetos litúrgicos y el mobiliario en buen estado. Finalmente fue desacralizada.
Salvar el mosaico
Al no poderse hacer más, la Diócesis encargó un estudio para conservar el que, señalan, es el elemento «más valioso del edificio», un mosaico con la imagen de Cristo que preside el ábside, obra de Ricardo Segura Torrella.
Así, una vez demolida la nave, la estructura de la parte que permanezca en pie será reforzada y se la dotará de una nueva cubierta. De esta forma, el mosaico quedará a la vista, pero suficientemente resguardado, «manteniendo viva la memoria de un lugar sagrado que ha sido tan importante en la vida de varias generaciones de vecinos del barrio».