FERROL360 | Miércoles 10 de diciembre de 2025 | 7:46
El personal de Leche Celta se movilizó el pasado viernes en la factoría de Pontedeume para defender su convenio colectivo y el derecho a negociar directamente sus condiciones laborales y salariales, frente a la intención de la empresa de impulsar un convenio de grupo que afectaría al conjunto de compañías vinculadas.
Las trabajadoras y trabajadores rechazan esta propuesta por considerarla un intento de restarles capacidad de decisión. Desde la CIG, sindicato mayoritario en el centro eumés, denuncian que la empresa retrasó de manera deliberada la constitución de la mesa de negociación.
Según explicó Francisco Cartelle, de la Executiva Confederal da CIG, «a mesa de negociación xa tiña que estar constituída, pero a empresa de mala fe adiou a súa constitución coa pretensión de negociar agora un convenio para todo o grupo de empresas».
El sindicato considera que esta maniobra vulnera la legalidad, al existir ya una unidad negociadora propia en Pontedeume. Por ello, la central presentó un conflicto colectivo. En palabras de Cartelle, «hai unha unidade negocial aquí viva e esta realidade non pode ser alterada coa negociación dun grupo de empresas».
Para la CIG, el objetivo de la patronal es claro: alejar la negociación del personal para limitar su influencia y capacidad de decisión. «O obxectivo non é outro que afastar a negociación do persoal, que deste xeito deixaría de ter capacidade directa de incidir e decidir sobre as súas condicións laborais e económicas», advirtió o representante sindical.
Cartelle recordó además que el convenio propio del centro de Pontedeume surgió precisamente como reacción al convenio estatal de industrias lácteas, que se negocia «desde arriba» y sin participación adecuada de los trabajadores. «Abórdase dende as cúpulas sindicais estatais sen ningún tipo de participación das persoas traballadoras», apuntó.
Ante esta situación, la plantilla aprobó por una amplísima mayoría iniciar un calendario de movilizaciones para exigir el mantenimiento de su convenio colectivo. Aseguran que continuarán las protestas «até que a empresa entenda o que queren os traballadores e traballadoras».
La acción del pasado viernes se realizó de cara a la próxima reunión para negociar el convenio de grupo, prevista para el 9 de diciembre en León. La intención del personal es mantener una movilización cada vez que se convoque una nueva reunión negociadora.