
RAÚL SALGADO | Ferrol | Domingo 7 octubre 2018 | 22:35
Derrota a domicilio para el Racing, que cae a la novena plaza y se queda a cuatro puntos de zona de fase de ascenso. Bastó el primer cuarto de hora para que subiesen al marcador los tres goles de la contienda: del adelanto del Paiosaco al recorte verde y a la sentencia local. Los anfitriones marcaron en el 10 y en el 14.
En el ecuador de la lista de tantos, minuto 12, Pablo Rey firmó el único de los ferrolanos, incapaces de doblegar a su mayor fantasma, el de los equipos de campos pequeños que parecen tener claro dónde reside el punto débil del candidato a la parte alta. La autoestima y el saber enfrentar las cualidades de los de Emilio Larraz aportan el resto.
Del 2-1 al final del duelo medió casi un partido completo y no hubo manera de cambiar el guion. Para colmo, las molestias que sufrió el capitán llevaron a forzar su cambio cuando ni siquiera se había accedido al tiempo de descanso. De nuevo, hacen mella el escaso banquillo por falta de plantilla suficiente y las consecuentes incidencias físicas por el desgaste.
Con un Racing que confirma sus dificultades para adaptarse a una categoría llena de trampas como es la Tercera División, el plantel recibirá el próximo domingo en A Malata al otro gran aspirante a la gloria, el Compostela. Desde las 18:00 horas y en pleno puente festivo del Pilar. Quién sabe si lo divino ayuda a lo humano.