
RAÚL SALGADO | Ferrol | Jueves 4 octubre 2018 | 21:00
Espera el Paiosaco, al que el Racing ya se midió en pretemporada. Eso sí, en un campo diferente al de A Porta Santa, que albergará la cita liguera de este domingo (18:00 horas). Adrián Armental espera «un rival aguerrido» y un partido al que habrá que entrar «muy fuerte» para poder «seguir creciendo como equipo».
Así se ha manifestado este jueves en sala de prensa tras el entrenamiento matinal. Después de que se haya notado «el trabajo de pretemporada», el jugador admite que ya se está «reduciendo la carga» y que las molestias remiten paulatinamente. Sin ir más lejos, él mismo pidió el cambio el pasado domingo por problemas físicos.
Eso sí, encabeza la línea optimista en esta semana, ya que su «pequeña» incidencia queda atrás. «Intenté seguir porque no había recambio», ha declarado sobre el primer tiempo del último duelo; ya en el segundo, no quedó más remedio. Ahora nota «menos» malestar.

Armental ha estado respaldado por Garrido en su comparecencia. Su compañero ha apelado a la necesidad de preparar su estrategia ante «espacios más reducidos» y ha coincidido: lo peor del esfuerzo en entrenamientos parece haber pasado tras el verano. De las «piernas con más carga» a un ritmo más constante.
Se ha referido, además, a un aspecto esencial, como es mantener la portería a cero. Un «objetivo primordial» en ámbitos como el suyo, la línea defensiva, para garantizarse «tres puntos» en vez de un empate. «Nos nos fuimos del todo convencidos», ha reseñado tras la victoria del pasado domingo, apostando por dar más protagonismo a esta tarea en Paiosaco.
Emplea un símil, «más ladrillos para ese muro», que sean «un equipo» en plenitud. Garrido cree que ser el rival a batir es algo que motiva: «Nos tenemos que dar cuenta que también tiene que jugar a nuestro favor». Cita la «motivación» y la «ilusión», aunque también el «respeto» por todos los contrincantes.