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El Valdetires Ferrol complica la permanencia al dejarse llevar por un robusto Poio

RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Sábado 5 abril 2014 | 19:32

Como en otras ocasiones, el pabellón de Esteiro hierve. Ya desde la avenida se escuchan los gritos y las bocinas, son los primeros segundos. Valdetires contra Poio, partido de rivalidad en la Primera División del fútbol sala femenino. Este sábado se confirmó que la fuerza de un vestuario se mide, muchas veces, en los descansos.

Tras una primera parte frenética, el conjunto pontevedrés supo sacudirse los errores y aprovechar su potencial físico para plasmar lo que ya dejaba entrever en el arranque. Nervios a flor de piel en la grada, llena de aficionados. Jugadoras a pleno rendimiento mientras sus compañeras, lejos de calentar banquillo, están preparadas ante cualquier eventualidad, ejercitándose en un lateral.

El juego ofensivo del Poio Pescamar fue muy evidente en el primer tiempo, pero en la parte central de ese período las ferrolanas empezaron a presionar y dejaron ráfagas de peligro. Sin embargo, el marcador al descanso permanecía impasible, 0-0 en el electrónico. El Valdetires eligió el repliegue, dosificando sus apariciones ante la meta rival, pero estas se quedaban en intentos por el muro de las invitadas.

Un discutido árbitro repartió para gusto y disgusto de ambos bandos, pero si algo llamó la atención fue la salida de la anfitriona Erica por lesión poco antes de retirarse por primera vez las deportistas a los vestuarios. El Poio quiso alardear de eficacia, lo cual le valió, al menos, para asustar al Valdetires y rozar el gol.

Juego local

En las de casa, apenas disparos largos que no reflejaban su empuje real, con una portera que gusta del toque con la cabeza. Los globos de los seguidores no bastaban para repeler los ataques, que fueron a más. A pocos segundos del pitido que marcaba el descanso, un tiro desviado hizo saltar las alarmas entre las locales con gritos ahogados en la hinchada de Ferrol. Gargantas tensas que necesitaban relax.

Al regreso, dos goles parecían despejar las dudas. Conseguidos ambos en un breve lapso de tiempo, Claudia Martínez alumbraba a las de la comarca del Lérez. Recortaría distancias el cuadro local, pero justo a continuación Kiko ampliaría la distancia con el 1-3. Aunque las de Esteiro remontaron y fijaron el 2-3 en los últimos segundos, Charo acertó el 2-4 final.

La guerra por la permanencia se complica para el Valdetires, mientras el Poio remonta en la parte media-alta de la tabla clasificatoria y tiene ese sueño al alcance de la mano.